UN FRUTO DE NUEVE GAJOS (Parte 6)
GALATAS 5:22-23
22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
Estamos hablando hace varias semanas sobre las características de cada gajo del fruto del Espíritu Santo
Mi relación y mi comunión con el Espíritu Santo, producen o debería producir en mí, estas nueve características del fruto
En este caso deseo hablarte sobre el cuarto gajo de los nueves y que tiene que ver con la paciencia
La importancia de desarrollar la paciencia como estilo de vida en Cristo
¿Qué es la paciencia?
En el caso de la definición de la paciencia, podemos encontrar dos:
1- La que conocemos socialmente. Esta virtud que tiene que ver con comportamiento y no con tiempo, es decir, pone en evidencia la capacidad que tiene una persona para aguardar sin perturbarse, sin dar cabida a la ansiedad y al nerviosismo; la capacidad de tolerar una determinada circunstancia sin perder la calma, sin alterarse
2- La paciencia del Espíritu es la capacidad de perseverar constantemente para ver cumplir el propósito por cual Dios me creo
Es mantenerme en comunión con el Espíritu, viviendo enfocado integralmente en el tiempo oportuno
- LA PACIENCIA PRODUCIDA POR EL CARÁCTER
Es la paciencia que tiene que ver con la tolerancia. Es la capacidad de contenerse, obligarnos a no reaccionar como un impulso nos sugiere, sino esperar un poco sabiendo que pronto terminará el momento difícil.
El gran problema es que muchas veces no aguantamos y reaccionamos. Algunos reaccionan pronto y otros más tarde, esto es debido a nuestra capacidad de carga y cuanto podemos aguantar, todo tiene que ver con nuestra fuerza.
El enemigo desea constantemente hacerte reaccionar y perder los estribos.
EFESIOS 5:30-32. Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
Nuestra falta de tolerancia y reacciones de nuestro carácter afectan y entristece al Espíritu Santo que habita en nuestra vida.
- LA PACIENCIA COMO FRUTO DEL ESPÍRITU
Es la que determina la perseverancia y constancia a través del tiempo, aplicando el conocimiento de la verdad de la palabra, obedeciéndola hasta alcanzar las promesas. De esta manera damos frutos que glorifican al Padre.
La paciencia solo puede ser experimentada por la comunión íntima con el Espíritu Santo
Ejemplo: Jesucristo. Podemos evidenciar la paciencia en Jesucristo por la actitud frente a los problemas que se presentaban
JUAN 11:1-15 Estaba entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta su hermana. (María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la que ungió al Señor con perfume, y le enjugó los pies con sus cabellos.) Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo. Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella. Y amaba Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba. Luego, después de esto, dijo a los discípulos: Vamos a Judea otra vez. Le dijeron los discípulos: Rabí, ahora procuraban los judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá? 9Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él. Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle. Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará. Pero Jesús decía esto de la muerte de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño. Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto; y me alegro por vosotros, de no haber estado allí, para que creáis; mas vamos a él.
Necesitamos desarrollar la paciencia que viene del Espíritu Santo, la que nos ayuda administrar, la que podamos tomar las mejores decisiones y tener una actitud correcta.
¿Cómo cultivamos la paciencia como fruto del Espíritu Santo?
- POR MEDIO DEL CONOCIMIENTO DE LA PALABRA. Paciencia es una palabra compuesta “Paz con ciencia”. Ciencia viene del conocimiento, es decir tengo paz porque conozco su palabra y eso me da la convicción de que se cumplirá.
La palabra es una semilla que produce frutos.
MARCOS 4:3 Oíd: He aquí, el sembrador salió a sembrar; 4 y al sembrar, aconteció que una parte cayó junto al camino, y vinieron las aves del cielo y la comieron.
La semilla en este caso hace referencia a la palabra.
Las raíces son las que hace que un árbol permanezca arraigado ante los fuertes vientos o inundaciones. Son lo más importante, pero lo curioso es que siendo lo de más valor, no se las puede ver, porque permanecen ocultas en la tierra.
De la misma forma lo que nadie puede ver de usted, es decir su tiempo de oración, ayuno, intercesión, su momento de meditar en la palabra y sobre todo su momento de intimidad con El Espíritu Santo.
Debemos ser cristianos de raíces profundas, hombres y mujeres que pasan tiempos en intimidad en presencia de Dios, escuchando y obedeciendo su voz.
- POR MEDIO DE LAS PRUEBAS. SANTIAGO 1:2-4 Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.
Las pruebas son enseñanzas valerosas, las cuales son necesarias para desarrollar paciencia
Una paciencia es completa cuando superamos las pruebas necesarias para nuestro crecimiento.
La pruebas podemos llamarlas desiertos, porque lo único que podemos tener como equipaje y como herramienta es una brújula que nos indican los puntos cardinales
Viene días donde desarrollaras una mayor relación con el Espíritu Santo y evidenciarás el fruto del amor, del gozo, de la paz y de la paciencia.




