TENER MÁS TIEMPO O HACER TIEMPO
Efesios 5:15 y 16 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. (RV60)
El tiempo iguala a todos: Todos tenemos 24 horas en un día, pero la forma de manejar el tiempo hace la diferencia entre todos
El manejo del tiempo es un negocio en auge —todo el mundo quiere hacer más y controlar la pérdida de tiempo. Pero para los cristianos, la necesidad de manejar del tiempo es incluso más urgente.
Nuestro tiempo es nuestra vida. Lo que controla nuestro tiempo, controla nuestra vida.
Necesitamos aprender a manejar el tiempo, solo así tendremos el tiempo necesario para la práctica de disciplinas espirituales
Un buen punto de partida es considerar como ve Dios el tiempo y que quiere Él que aprendamos del manejo del tiempo.
I)- COMO VE DIOS EL TIEMPO
A)- Dios no está restringido por el tiempo. Isaías 57:15 Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad……..
Desde que creó el tiempo, la alucinante verdad es que Él ha estado siempre, ¡incluso antes de que existiera el tiempo! Para tratar de ayudarnos a entender un poco la perspectiva de Dios, la Biblia dice: “Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día” (2 Pedro 3:8).
B)- Aunque Dios no esté controlado por el tiempo como lo estamos nosotros los seres humanos, Él hace un gran énfasis en él. Él siempre es puntual —Él siempre actúa en el momento preciso (aunque a nosotros nos parezca que tenemos que esperar mucho tiempo).
También nos enseñó lo importante de apartar tiempo para el descanso y la reflexión y adoracion
C)- Dios creó el tiempo como una herramienta.
Fuimos puestos en este universo de tiempo para aprender muchas lecciones y desarrollar el carácter de Dios.
El manejo del tiempo de un cristiano significa utilizar el tiempo como Dios quiere que lo hagamos.
II)- COMO UN HIJO DE DIOS DEBERÍA MANEJAR EL TIEMPO
Dios quiere que seamos como Él, y para lograrlo debemos aprender a tener sus prioridades.
A)- Prioridades. “Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33).
El final de Mateo 6:33 nos revela una cosa increíble acerca de las prioridades de Dios: Si ponemos primero lo que Dios dice, ¡las otras cosas que necesitamos y queremos serán añadidas también!
No podemos encargarnos de nuestro tiempo sin definir nuestras prioridades con claridad.
Debemos agendar lo más importante primero, de lo contrario va a ser relegado por los cientos de cosas urgentes y continuas que nos resultan cada semana.
Para dominar el manejo del tiempo es necesario establecer prioridades acerca de sus metas. Nunca hay tiempo suficiente para hacer todo, pero siempre hay tiempo suficiente para hacer lo que es importante
Nuestras prioridades se vuelven más reales si las escribimos como si fueran metas y las organizamos por orden de importancia.
B)- Planificación. Las metas pueden convertirse en un pensamiento como “algún día yo voy a” a no ser que demos el próximo paso.
La Biblia muestra a un Dios que planifica. Y Él quiere que nosotros también lo hagamos.
Necesitamos planes diarios, anuales y a largo plazo —y probablemente planes en medio de estos.
Planear nuestro tiempo, no se trata de llenar cada momento con trabajo pesado, sino de organizar nuestro tiempo con lo que es importante Planear como va a gastar su tiempo le permite trabajar de manera mucho más eficiente en lugar de hacerlo sobre la marcha.
Lo que se planea sucede, porque la planeación lleva a la “acción”.
C)- Ejemplo práctico de prioridades y planificación: Veamos la planeación en su nivel más inmediato.
Basados en las prioridades de Dios, ¿Qué quiere que pongamos en nuestra agenda cada día?
Planear tiempo para Dios. Esto se lleva a cabo por medio de las disciplinas espirituales internas: Meditación, oración, ayuno y estudio de la Biblia. 1 Timoteo 4:7-8 Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad; porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera (RV60)
Planee tiempo para la familia y amigos. Las relaciones requieren que nos comprometamos a compartir tiempo junto.
Planee tiempo para el trabajo. La Biblia nos dice que debemos trabajar, pero debemos trabajar ordenadamente sin ser absorbidos por el mismo.
Planee tiempo para la salud. Tener una dieta balanceada, dormir lo suficiente y hacer ejercicio.
Planee tiempo para las labores de la casa y su mantenimiento. No sea como la persona mencionada en Proverbios 24:30-34.
Planee tiempo para estudiar y aprender. La Biblia resalta la importancia de una vida de continuo aprendizaje: “Oirá el sabio, y aumentará el saber, y el entendido adquirirá consejo” (Proverbios 1:5).
Planee tiempo para descansar y recrearse. En ocasiones, Jesús llevaba a sus discípulos lejos de las multitudes, para reducir el estrés y se renovaran (Marcos 6:31).
APLICACION
Llevar a cabo nuestro programa planeado, requiere de motivación constante, enfoque y persistencia.
Dios nos da algunos recordatorios y nos estimula para ayudarnos a ver la urgencia de llevar a cabo nuestros planes y prioridades. Salmos 90:12 Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría (RV60)
Él nos exhorta a que contemos nuestros días —para darnos cuenta lo corta que es la vida y lo precioso que es cada día. Eso debería llevarnos a usar nuestro tiempo a plenitud.
Dios quiere que nos demos cuenta que cada minuto cuenta y que debe utilizarse a su manera. Dios es diligente, y quiere que nosotros aprendamos a serlo.




