SOMOS DEPENDIENTES DEL ESPÍRITU SANTO
Nuestra dependencia del Espíritu Santo queda evidenciada en cuatro cosas que solo Él puede llevar a cabo en cada uno de nosotros
1)- VICTORIA SOBRE EL PECADO:
El Espíritu Santo obra en nuestro ser, establece nuestra esencia de apartado del mundo y dedicado a Dios. Romanos 8:2-4 porque el poder vivificador del Espíritu, poder que reciben a través de Jesucristo, los libera del poder del pecado y de la muerte. La ley no pudo liberarnos porque nuestra naturaleza pecaminosa anuló su poder. Pero Dios envió a su propio Hijo con un cuerpo humano igual en todo al nuestro para entregarlo en sacrificio por nuestros pecados, y así destruyó el dominio del pecado sobre nosotros. Por eso, si vivimos según el Espíritu Santo y negamos obediencia a nuestra vieja naturaleza pecaminosa, podemos obedecer las justas demandas de la ley de Dios. (NBV Nueva Biblia Viva)
En una ocasión un hombre en un auditorio pregunto cómo podía el sacar todo el aire de un vaso. Alguien contesto, succionando con una bomba el aire. Ante esto, él contesto, eso crearía un vacío y destrozaría el vaso. Después de recibir muchas sugerencias, el hombre sonrió y tomando una jarra de agua, llenó el vaso y dijo: “Ahora no hay nada de aire en este vaso”. Luego él dijo: “La única manera de echar el pecado de mi vida es siendo lleno del Espíritu Santo.
2)- GUÍA PARA TOMAR DECISIONES
El Espíritu Santo obra en nuestro saber, nos da luz y revelación practica de cómo vivir el presente y estar preparado para el futuro. Juan 16:13-15 Cuando venga el Espíritu Santo, él les dirá lo que es la verdad y los guiará, para que siempre vivan en la verdad. Él no hablará por su propia cuenta, sino que les dirá lo que oiga de Dios el Padre, y les enseñará lo que está por suceder. 14 También les hará saber todo acerca de mí, y así me honrará. Todo lo que es del Padre, también es mío; por eso dije que el Espíritu les hará saber todo acerca de mí. (TLA)
3)- CONSUELO EN LAS TRIBULACIONES
El Espíritu Santo obra en nuestro sentir, nos da paz y seguridad a pesar de todo y de todos. Él es el Consolador, así como la dulce voz de un padre amoroso es capaz de calmar el llanto de un niño, los susurros del Espíritu pueden aplacar nuestros miedos, acallar las constantes inquietudes de nuestra vida y consolarnos en la aflicción. Juan 14:26-27 Pero el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, los consolará y les enseñará todas las cosas, y les recordará todo lo que yo les he dicho. La paz les dejo, mi paz les doy; yo no la doy como el mundo la da. No dejen que su corazón se turbe y tenga miedo (RVC)
4)- PODER PARA OBEDECER AL SEÑOR
El Espíritu Santo obra en nuestro hacer, nos capacita con poder y con los dones para llevar a cabo la misión que tenemos en esta vida: “Vivir su propósito estableciendo el Reino de Dios en la tierra al ganar a personas para Cristo, y al modificar realidades por medio de los talentos y dones que Él nos dio a cada uno de nosotros”
Hechos 1:8 Pero cuando venga sobre ustedes el Espíritu Santo recibirán poder, y serán mis testigos en Jerusalén, en Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra (RVC)




