SER CONSCIENTES DEL REGALO RECIBIDO
Domingo 22/12/2024
INTRODUCCIÓN
- En esta época de Navidad, la mayoría de las personas a quienes amamos suelen tener el gesto de darse regalos.
- Supongo que esto tiene que ver con que en la Navidad, a través de la encarnación de Dios, recibimos el mayor regalo que jamás podríamos imaginar. Un regalo de infinito valor, que no podemos dimensionar plenamente; sólo podemos vislumbrar una parte de él por gracia, por el poder de Dios y la obra de su Espíritu.
- Sin embargo, gracias a esta gracia, podemos, a través del Espíritu, profundizar, investigar y recibir revelación sobre este regalo.
PRESENTACIÓN
I) ¿CUÁL ES EL REGALO DE LA NAVIDAD? ¡VIDA ETERNA!
- Romanos 6:23: "Porque la paga del pecado es muerte, pero el regalo de Dios es vida eterna en Cristo Jesús."
- Dios nos regaló su vida, y la vida de Dios es una vida eterna.
- Esa vida increada e indestructible está en el Hijo: "El que tiene al Hijo, tiene la vida."
- En definitiva, lo que Dios nos regaló es su propia vida en su propio Hijo.
- La encarnación de Dios en la persona de Jesús, un evento único e irrepetible, nos ha otorgado la vida eterna, que ahora es el eterno presente de Dios para nuestro disfrute y gozo.
II) LA VIDA ETERNA LA DESCUBRIMOS POR EL PODER DEL ESPÍRITU, QUE NOS PERMITE DISFRUTARLA MÁS CADA DÍA
A) Santificación y vida divina van juntas.
- Romanos 6:22: "Pero ahora, habiendo sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis como fruto la santificación, y como fin, la vida eterna."
- La santificación, que es ser moldeados a la imagen de Cristo, no puede separarse de la vida que hemos recibido.
- Cuando Cristo viene a nuestra vida, el Espíritu inicia un proceso de transformación que nos santifica mientras portamos su vida.
B) El regalo de Dios no sólo nos da vida, sino que permite que crezca en nosotros.
- Por medio de su Espíritu, Dios nos otorga la posibilidad de vivir, experimentar y deleitarnos en esta vida.
- La salvación no es el objetivo final de la encarnación, sino el medio para devolvernos al propósito para el cual fuimos creados: ser modelados a la imagen de su Hijo.
III) LA VIDA ETERNA LLEGÓ A NOSOTROS PORQUE EL ETERNO SE ENCARNÓ PARA LIBERARNOS DE LA MUERTE
- ¿Por qué ocurrió la encarnación? Hebreos 2:14-15 lo explica: "Por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a los que, por el temor de la muerte, estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre."
- La encarnación nos muestra que quien existía desde el principio (el Verbo) tomó carne y sangre como nosotros para redimirnos.
A) Dios no anuló la ley, sino que redimió al hombre bajo la ley.
- Él creó una nueva creación que porta la "ley del Espíritu de vida."
- La Navidad marca el inicio del gozo eterno: la encarnación de Dios en su Hijo para nuestra redención.
APLICACIÓN
LA PRIMERA NAVIDAD HIZO POSIBLE QUE HOY SEAMOS PERSONAS "HABITADAS" PARA VIDA ETERNA
- Pablo describe tres señales distintivas de los hijos de Dios (Romanos 8:9-10):
- El Espíritu de Dios mora en nosotros.
- Tenemos el Espíritu de Cristo.
- Cristo está en nosotros.
- Somos personas habitadas por la vida eterna. Jesús vino en Navidad para darnos vida, y esta vida es indestructible.
- Juan 10:10: "Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia."




