¿QUÉ ES SANTIDAD? Parte 1 SANTO, SANTO, SANTO
Isaías 6:1-4 “…vi al Señor excelso y sublime, sentado en un trono; las orlas de su manto llenaban el templo. Por encima de él había serafines, cada uno de los cuales tenía seis alas: con dos de ellas se cubrían el rostro, con dos se cubrían los pies, y con dos volaban. Y se decían el uno al otro: «Santo, santo, santo es el Señor Todopoderoso; toda la tierra está llena de su gloria.» Al sonido de sus voces, se estremecieron los umbrales de las puertas y el templo se llenó de humo”
Dios es el santo. Santo es “apartado”, “distinto”, “otro”.
Todo el concepto de santidad se encierra en Dios mismo, como el Único, el que es "enteramente otro" en cuanto a su Ser.
Todo lo santo procede de él en sentido espiritual y moral, y lo que no tiene su origen en Dios no es santo.
Éxodo 15:11 ¿Quién como tú entre los dioses, oh SEÑOR? ¿Quién como tú, majestuoso en santidad, temible en las alabanzas, haciendo maravillas? (LBLA)
Salmos 89:18 Porque Jehová es nuestro escudo, Y nuestro rey es el Santo de Israel (RV60)
En Dios no existe el pecado.
Isaías 5:16 Pero el SEÑOR de los ejércitos será exaltado por su juicio, y el Dios santo se mostrará santo por su justicia. (LBLA)
Aquí Isaías santifica a Dios, manifiesta que es único y distinto a todos, por reconocer lo que él es, dándole la gloria que corresponde a la visión que ha recibido de Dios.
Un vistazo al libro de Isaías nos mostrara que su término preferido para designar a Jehová es el de "El Santo de Israel" y que la alabanza preferida de los serafines en el Templo es: "Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria" (Isaías 6:3)
Los seres angelicales hablan de un dios santo.
Los serafines (son como ángeles, pero tienen un papel diferente, son la guardia del trono de Dios) según Isaías 6 y Apocalipsis 4, repetían “…Santo, santo, santo es el Señor Todopoderoso…”
¿Por qué repetían el término 3 veces? ¿Por qué repetían la frase sin cesar?
La respuesta sencilla es que Dios es el único tan santo, y solo Él merece esa clase de adoración.
En español leemos la palabra “santo” en Isaías 6 muy rápido y sin pensar tanto. Sin embargo, el término hebreo está repleto de significado, “Santo” en el hebreo significa literalmente INACCESIBLE.
Cuando los serafines proclamaban, “Santo, santo, santo”, estaban diciendo a Isaías que no tenía acceso al trono de Dios, que no tenía el permiso de acercarse al que estaba sentado en el trono.
Los serafines “…se cubrían el rostro…” (Is. 6:2) para que no fijaran los ojos en el Señor de los ejércitos. Isaías se llenó de temor porque sus ojos habían visto “…al Rey, al Señor Todopoderoso” (6:5).
La santidad de Dios es tan pura que nadie puede resistirla. Por lo tanto, el término significa literalmente inaccesible.
“Santo” expresa el estado de separación total de las cosas, de las cosas comunes, profanas o sensuales en el sentido físico y también espiritual.
Dios es perfecto, impecable e incapaz de pecar o hacer el mal.
Santiago dijo que “Dios no puede ser tentado por el mal, ni tampoco tienta él a nadie” (Santiago 1:13).
Este concepto es difícil para entender porque nunca hemos vivido un minuto fuera de la presencia del pecado.
Nuestra naturaleza es pecaminosa. O sea, nuestra tendencia es pecar en vez de hacer el bien.
Dios está fuera de la presencia del pecado, así como la luz misma esta fuera de la presencia de la oscuridad. Luz es ausencia total de oscuridad
La raíz del término “santo” proviene del asirio, que interesantemente, significa brillante, radiante, iluminado, luminoso, con mucha luz.
La santidad de Dios es tan pura que brilla radiantemente como un fuego.
Éxodo 15:11 ¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnífico en santidad, Terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios?
Todos los atributos de Dios están envueltos en la santidad de Dios.
Su existencia, lo bueno que es, su omnisciencia, su omnipresencia, su soberanía, lo confiable que es, están envueltos con este atributo de santidad.
El Señor está envuelto en las llamas de su propia santidad, sin embargo, no se consume.
Su ser mismo arde intensamente con un fuego santísimo.
APLICACIÓN
La oración básica que enseñó Jesús, "Padre nuestro, que estás en los Cielos, santificado sea tu nombre", requiere que el hijo se preocupe en primer término por comprender y manifestar la naturaleza de su Padre como Santo, cuyo nombre expresa que todo lo que, es excelentemente SANTO.
La santidad no es para Dios, sino por causa de Dios
Levíticos 19:2 Habla a toda la congregación de los hijos de Israel y diles: "Seréis santos porque yo, el SEÑOR vuestro Dios, soy santo (LBLA)
Dios es la fuente inagotable de la santidad. De él emana la santidad, se comunica al hombre a través del nuevo nacimiento, por medio del Espíritu Santo.
Efesios 4:24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. (RV60)
La santidad del creyente halla sus raíces en la santidad de Dios.
1 Pedro 1:14-17 Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; si no como aquel que os llamo es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir, porque escrito esta: Sed santos, porque yo soy santo. Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación (RV60)
Podemos ver que la santidad se origina en Dios, y se le ordena al hombre usar esta cualidad intrínseca de Dios como el modelo perfecto.
Sed santos, es un mandato divino no una preferencia humana.
¡Acerquémonos a Cristo para que por medio de El, su santidad nos santifique!




