POR QUÉ TERMINARAS DESEANDO PARTICIPAR DE LAS REUNIONES DE ORACIÓN EN CVC

Domingo 25/02/2024

Hechos 2:41 y 42 Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones INTRODUCCION:  La edificación de los que reciben la palabra y se bautizan tiene que ver con:  1)- Conocer y perseverar en la doctrina de los apóstoles  2)- Desarrollar vida de comunión (GPC)  3)- Celebrar juntos la Santa Cena  4)- Orar juntos  Hoy me enfocare en desarrollar este ultimo punto  La poca asistencia a las reuniones de oración en nuestras congregaciones tristemente demuestra la frialdad espiritual de muchos cristianos.  Cuando uno verdaderamente sabe lo que producen las reuniones de oración, en el plano espiritual, tendríamos una actitud mucho mejor. Más que faltar, desearíamos estar ahí.  Déjame darte algunas razones por las que amaras estar en las reuniones de oración de CVC, en forma presencial (martes y jueves de 5 a 6 hs, miércoles y viernes de 16 a 17 hs.) o por zoom (lunes a viernes 5 a 6hs, o 15 a 16 hs o 23 a 00 hs)  Con ellas, espero estimularte a hacer un compromiso de fe y obediencia a nuestro Dios, y a la vez a la comunidad de CVC a quien perteneces.  Si la Iglesia en Hechos se caracterizaba por la oración  Hechos 1:13 y 14 Y entrados, subieron al aposento alto, donde moraban Pedro y Jacobo, Juan, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Jacobo hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas hermano de Jacobo. Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.  Hechos 2:1 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos.  Hechos 3:1 Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración  Hechos 4:23 y 24 Y puestos en libertad, vinieron a los suyos y contaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos les habían dicho. Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay  Hechos 8:15-17 los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo; porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús. Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo  Hechos 12:12 Al darse cuenta, fue a la casa de María, la madre de Juan, llamado también Marcos, donde muchos estaban reunidos y oraban  ¡¡Nosotros también necesitamos hacerlo!! PRESENTACION  Particularmente sé de qué la oración congregacional es clave para mi edificación, como lo establece Hechos, por lo siguiente:   1)- Hablo con mi Padre celestial junto a mis hermanos.  Sí, lo sé, puedo hablar con mi Padre celestial solo, en mi casa. Pero Dios ha destinado que al reunirnos como iglesia, juntos como cuerpo, hablemos a nuestro Padre celestial.  Puedo tener una conversación con mi papá celestial a solas en algún momento. Y eso es importante y bueno. Sin embargo, hay algo distinto cuando nos sentamos con mis hermanos y hablábamos con él de las experiencias del día, los nuevos retos, y los temores o debilidades con las que luchábamos.  La armonía que se genera, la empatía al escuchar las luchas de algunos, y el gozo que resultaba en esa dinámica, eran beneficios que sin dudas hacían crecer la comunión entre la iglesia.  Saber que puedo hablar con mi Padre en un contexto en el que “mi Padre” se hace “nuestro Padre” genera una necesidad urgente de estar ahí en esa reunión de oración.  Mis hermanos en Cristo le dan un toque diferente a mi tiempo con Dios.  Como cuerpo, disfrutamos de la misma comunión y mostramos el amor de Dios entre nosotros.  Además, es interesante notar que Dios llama a su templo, no como casa de predicación o de hermandad, sino como casa de oración, mostrando así su deseo de relacionarse con su pueblo. Por medio del profeta Isaías, Dios dijo:  Isaías 56:7 “Yo los traeré a Mi santo monte, Y los alegraré en Mi casa de oración. Sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptados sobre Mi altar; Porque Mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos”  2)- Mi vida espiritual es fortalecida.  Lo he vivido una y otra vez: llegar a mitad de semana a la reunión de oración cargado por los afanes de la vida y las pruebas por las que atravieso. Lidiando con la incredulidad y los temores. Luchando con mis propios pecados.  Sin embargo, por medio de la comunión con los hermanos en oración, el Espíritu Santo revitaliza mi alma.  He podido sentir la plenitud que el Señor trae por medio de su palabra leída, explicada, y la oración posterior  Mi ser interior cobra ánimo y recibe fuerzas para seguir en la batalla de la fe.  El Señor ha prometido su apoyo a la oración corporativa. Lo vemos en Mateo, mientras Cristo habla a sus discípulos del proceso a seguir cuando deban aplicar disciplina en la iglesia.  Mateo 18:19-20 “Además les digo, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan aquí en la tierra, les será hecho por Mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en Mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos”.  Jesús asegura respuesta a la oración de la iglesia reunida en armonía, y confirma su presencia entre dicho grupo de creyentes.  Isaías 57:15 “Porque así dice el Alto y Sublime Que vive para siempre, cuyo nombre es Santo: ‘Yo habito en lo alto y santo, Y también con el contrito y humilde de espíritu, Para vivificar el espíritu de los humildes Y para vivificar el corazón de los contritos’”  El salmista también nos recuerda:  Salmos 145:18 “El Señor está cerca de todos los que Lo invocan, De todos los que Lo invocan en verdad”  3)- Sensibiliza mi alma y confronta mi orgullo.  Al escuchar las peticiones de oración de otros hermanos en la fe acerca de sus necesidades, tentaciones y pruebas, amarguras y ansiedades, y luchas con sus familias, hijos, trabajos… mi corazón se sensibiliza. Me mueve a la compasión, pues puedo palpar y sentir más cercano el dolor que atraviesan.  Como Santiago nos habla, somos llamados a orar los unos por los otros:  Santiago 5:13-16 “¿Sufre alguien entre ustedes? Que haga oración. ¿Está alguien alegre? Que cante alabanzas. ¿Está alguien entre ustedes enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia y que ellos oren por él, ungiéndolo con aceite en el nombre del Señor. La oración de fe restaurará al enfermo, y el Señor lo levantará. Si ha cometido pecados le serán perdonados. Por tanto, confiésense sus pecados unos a otros, y oren unos por otros para que sean sanados. La oración eficaz del justo puede lograr mucho”  Mi alma es beneficiada al estar en una reunión donde buscamos obedecer este mandato de orar los unos por nosotros, no solo porque soy más empático con quienes sufren, sino también porque mis propias luchas cobran un brillo distinto. Ya no parecen ser las pruebas más difíciles. Dejan de lucir como las más prolongadas.  Ahora, puedo ver mis problemas mucho más pequeños de lo que creía.  Dios usa la confesión y solicitudes de peticiones de oración de mis demás hermanos para ministrar mi alma.  Soy, por un lado, sensibilizado por el dolor de los demás, y por el otro, veo mi orgullo caer al ver las tribulaciones que atraviesan mis hermanos.  Al escuchar las peticiones de oración de otros hermanos en la fe mi corazón se sensibiliza. APLICACION  ¡Seamos parte activa de las reuniones de oración en CVC!  Es triste decirlo, pero creo una razón por la que no amamos las reuniones de oración es porque no confiamos tanto en Dios como deberíamos.  Dudamos que sea capaz de hacer lo que dice que puede hacer. O siquiera de que escucha oraciones que no sean como la de Daniel o de personas tan piadosas como Nehemías.  La realidad es que Dios no cambia. Él es el mismo ayer, y hoy y por siempre (Heb. 13:8).  Su poder no ha cambiado, su sabiduría no ha cambiado, su fuente de provisión no ha variado.  Nosotros sí podemos cambiar. Podemos perder nuestra confianza. Somos capaces de alejarnos de Él llenos de temores e incredulidad, sin siquiera dirigirle la palabra.  Sin embargo, podemos arrepentirnos.  El evangelio nos muestra nuestro pecado, pero también el camino de regreso.  ¡Volvamos nuestra vista hacia Él! Levantemos nuestra fe en el Dios que responde y nos da acceso a Él por medio de Cristo en oración. Por alguna razón, Dios ha determinado, en su manejo soberano del mundo y los acontecimientos de la vida, que la oración juegue un papel y manda que oremos.  John MacArthur ha dicho que “las oraciones son los nervios que mueven los músculos de la omnipotencia”.  Si queremos ver a Dios moverse en medio nuestro, debemos orar en comunidad.  Colosenses 4:2 “Perseveren en la oración, velando en ella con acción de gracias”

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