UNA VIDA EN EL NUEVO PACTO
MANIFESTANDO LA VIDA EN CRISTO Parte 8
2 Corintios 3:6
“El cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto; no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica”.
I) En el Antiguo Testamento, el nuevo pacto era un anuncio
• Jeremías 31:31-33
31 He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá.
32 No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová.
33 Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.
II) Hoy estamos viviendo y habitando en el cumplimiento de este anuncio: en el “Nuevo Pacto”
• Lucas 22:20
De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.
• Efesios 2:13-14
13 Pero ahora, en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.
14 Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación.
• Romanos 6:14-15
14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.
15 ¿Qué, pues? ¿Pecaremos porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera.
• Hebreos 7:22
Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto.
III) Hoy estamos en el nuevo pacto; por eso, hay que conocerlo
• Efesios 1:15-19
15 Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos,
16 no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones,
17 para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,
18 alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,
19 y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza.
A) El Nuevo Pacto no son reglas, no son leyes, no son planes que debemos cumplir. El Nuevo Pacto es vida, es salvación, es Cristo expresándose en y por nosotros.
• Romanos 7:15-24
15 Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago.
16 Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena.
17 De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí.
18 Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.
19 Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.
20 Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.
21 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí.
22 Porque, según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios;
23 pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.
24 ¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?
• Romanos 7:25
Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo, con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.
• Juan 10:10
El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
• El amor.
B) Habitar en Cristo es estar en el cumplimiento del pacto.
APLICACIÓN
• El alma expresa la naturaleza que la gobierna.
• 1 Juan 3:9
Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.
Manifestando la vida en Cristo parte 3 ¿Cómo ganar la batalla interior?
Nosotros invocamos al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, nunca oramos al Dios de Esau, sino al Dios de Jacob por qué Esau fue profano
Nosotros estamos llenos de deseos, de anhelos, de cosas que anhelamos. Nuestra carne desea y no sabemos cómo resolver esos deseos
Esaú llegó del campo con un gran deseo: “Él tenía hambre”, Hay gente que no le importa el costo, el precio para satisfacer un deseo. Lo malo no era el hambre, sino la forma que uso para resolverlo vendiendo su primogenitura (Génesis 25:19-34)




