Dos preguntas claves para una vida de revelación

Domingo 19/10/2025

MANIFESTANDO LA VIDA EN CRISTO Parte 32

Hechos 9:5–6

5 Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón.
6 Él, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.


INTRODUCCIÓN

  • Hagamos un alto en todo lo que estamos aprendiendo sobre cómo manifestar a Cristo, para volver una vez más a lo esencial del Nuevo Pacto: “La revelación de la centralidad y suficiencia de Cristo.”

  • Siempre debemos entender que nuestra vida expresa a Cristo a partir de la revelación que tengamos y desarrollemos de Él.

  • Por eso hoy veremos, una vez más, lo acontecido con Pablo en Hechos 9. Allí fue gestado un hombre que supo vivir y manifestar a Cristo.

  • Para Pablo, todo comenzó con dos preguntas que determinaron que el encuentro de Saulo camino a Damasco es el modelo más puro y transformador de lo que significa pasar de una vida religiosa a una vida de revelación de Cristo.

  • En solo dos preguntas, todo su mundo cambió:

    • “¿Quién eres, Señor?”

    • “¿Qué quieres que yo haga?”

  • No son preguntas para un nuevo creyente; son el fundamento diario de quien desea vivir bajo revelación y no solo bajo información.


PRESENTACIÓN

1) “¿QUIÉN ERES, SEÑOR?”

La revelación precede a la obediencia.

  • Hechos 9:5

    “Y él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues.”

A) Antes de recibir instrucciones, Pablo recibe identidad de quien lo llama.
B) Jesús no le entrega una lista de tareas; se revela a Sí mismo.

  • No dijo “yo soy tu ayudador”, ni “tu libertador”.

  • Dijo: “Yo soy Jesús”, el Cristo que Saulo perseguía sin conocer.
    C) La revelación no fue de algo, fue de alguien.

  • Juan 17:3

    “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.”

D) Principio del Nuevo Pacto: La obediencia no nace del esfuerzo, sino de la fascinación por una Persona.

  • 2 Corintios 3:16–18

    16 Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará.
    17 Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.
    18 Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.

  • Sin revelación de Cristo, toda obediencia se vuelve legalismo o activismo.

  • Gálatas 1:15–16

    15 Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia,
    16 revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase entre los gentiles, no consulté en seguida con carne y sangre.

  • Toda caída del cristiano ocurre cuando deja de ver a Cristo como suficiente.

E) Principio:

No hay transformación ni misión sin revelación de Cristo.
La obediencia sin revelación produce agotamiento.


2) “¿QUÉ QUIERES QUE YO HAGA?”

La entrega fluye del asombro.

  • Hechos 9:6

    “Él, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga?”

  • Esta pregunta no surge del miedo ni de la culpa, sino del impacto de haber visto la gloria de Cristo.

A) El orden es divino:

  1. Primero Cristo se revela.

  2. Luego el hombre se rinde.

  • 2 Corintios 5:14–15

    14 Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron;
    15 y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.

B) Esto evita dos errores:

  • Activismo sin revelación → sirvo a un Dios que no disfruto.

  • Misticismo sin misión → “disfruto” a Cristo (sensaciones, emociones) pero nunca obedezco su llamado.

  • Filipenses 2:13

    “Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.”

C) Nuevo Pacto en acción:

“La voluntad de Dios no es una exigencia que cargo, sino una vida que fluye de Cristo en mí.”

D) Principio:

La verdadera obediencia no nace de la presión externa, sino del impacto interno de haber visto a Cristo.


CONCLUSIÓN

1) NO SON PREGUNTAS DEL PASADO — SON EL ESTILO DE VIDA DEL HIJO

  • Estas dos preguntas deberían gobernar cada día, cada decisión y cada ministerio.

  • Efesios 1:17–18

    “Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de Él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento.”

  • Colosenses 2:6

    “De la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en Él.”

  • Antes que preguntar “¿Cómo lo hago?”, deberíamos decir:

    “¿Quién eres, Señor, en esto?”

  • Antes que decir “¿Qué voy a hacer por Dios?”, deberíamos preguntar:

    “¿Qué quiere Cristo manifestar en mí hoy?”


2) UN ESTILO DE VIDA, NO UN MOMENTO

  • Gálatas 2:20

    “Con Cristo estoy juntamente crucificado… y lo que ahora vivo, lo vivo en la fe del Hijo de Dios.”

  • Quien vive así, ya no camina desde la lógica, sino desde la revelación.

  • El cristiano del Nuevo Pacto no vive por lógica… vive por revelación continua.

  • Y todo lo que produce manifiesta a Cristo, no al hombre.

Estas dos preguntas no se responden una vez: se convierten en la respiración diaria del hijo.

  • Que el Señor detenga nuestra velocidad cuando corremos sin revelación.

  • Que el Señor abra nuestros ojos para verle.

  • No queremos servirle sin verle.

  • No queremos hacer sin antes oírlo.

Que cada día comience con estas dos preguntas…
hasta que Cristo sea todo en nosotros.

SOSTENIDO POR CRISTO

Manifestando la vida en Cristo parte 3 ¿Cómo ganar la batalla interior?

“Las batallas se gana primero en mi corazón”
Nosotros invocamos al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, nunca oramos al Dios de Esau, sino al Dios de Jacob por qué Esau fue profano 
Nosotros estamos llenos de deseos, de anhelos, de cosas que anhelamos. Nuestra carne desea y no sabemos cómo resolver esos deseos 
Esaú llegó del campo con un gran deseo: “Él tenía hambre”, Hay gente que no le importa el costo, el precio para satisfacer un deseo. Lo malo no era el hambre, sino la forma que uso para resolverlo vendiendo su primogenitura (Génesis 25:19-34)

DIOS ES MI PASTOR

DIMENSION DEL ESPIRITU SANTO

COMO CONTACTARME

Como llegar

© 2020 MultimeDios CVC. Todos los derechos reservados.