Dinero y administración: un reflejo de Cristo – Sección 2

Domingo 07/09/2025

MANIFESTANDO LA VIDA EN CRISTO Parte 26

III)- LA ADMINISTRACIÓN: UNA OPORTUNIDAD PARA LA FIDELIDAD

La administración, o mayordomía, es el corazón del discipulado en nuestra vida diaria. 

Nos recuerda que, como cristianos del Nuevo Pacto, no somos dueños de nuestros recursos, sino administradores de todo lo que Dios nos ha confiado: nuestro dinero, nuestro tiempo, nuestros talentos y hasta nuestras relaciones. 

La manera en que administramos estos recursos refleja si nuestra confianza está en nuestras propias manos o en la suficiencia de Cristo.

  1. El Modelo de Cristo: Fidelidad sobre la Cantidad

Mateo 25:21 "Y su señor le dijo: 'Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor'."

La Parábola de los Talentos: 

En esta parábola, el Señor recompensa a los siervos que fueron fieles con lo que se les dio, sin importar la cantidad. 

El siervo que enterró su talento fue condenado no por la falta de cantidad, sino por su falta de fidelidad

Este pasaje nos libera de la mentalidad de comparación. 

Dios no nos juzgará por lo que no tenemos, sino por cómo administramos lo que sí nos dio.

La Fidelidad es el Valor del Reino: 

Esto significa que el Señor valora la constancia, la diligencia y la confianza. 

Un cristiano que administra con fidelidad sus recursos, sin importar si son abundantes o escasos, demuestra que confía en que Dios es su verdadero proveedor. 

Cada pequeña decisión que tomamos, desde cómo gastamos mil pesos hasta cómo usamos media hora de nuestro día, es una oportunidad para mostrar fidelidad a nuestro Señor.

  1. El Principio del Dar: Una Respuesta Gozosa a la Gracia  La administración cristiana incluye un corazón generoso.

Para el cristiano del Nuevo Pacto, el acto de dar ya no es una obligación bajo una ley, sino una respuesta de amor y gratitud a la gracia de Cristo.

2 Corintios 9:7 "Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre."

Dar de Corazón, no por Necesidad: 

El diezmo y las ofrendas son una declaración de fe. 

Declaran que Dios es nuestra fuente, no nuestro salario. 

Dar nos libera de la esclavitud de la avaricia y la ansiedad financiera.   Es un acto radical que dice: "Cristo es mi seguridad, no mi dinero."

En el Nuevo Pacto, no enseñamos el diezmo como una obligación legalista para "comprar" bendiciones o evitar maldiciones, como a veces se interpretaba en el Antiguo Testamento. 

Cristo ha cumplido la ley 

Mateo 5:17 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir

Cristo nos ha liberado de su maldición 

Gálatas 3:13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero)

Nuestra motivación para dar ya no proviene de la coerción o el temor, sino de la gracia abundante de Dios manifestada en Jesús.

Un Acto de Adoración: 

Al dar, estamos imitando a nuestro Salvador, quien se dio a sí mismo por nosotros. 

El acto más grande de generosidad en la historia de la humanidad fue la cruz. 

Cristo dio todo para que nosotros lo tuviéramos todo en Él. 

Cuando damos con alegría, reflejamos el corazón de nuestro Padre y el evangelio se hace visible en nuestras vidas. 

El gozo no es el resultado del dar, sino la motivación. 

La alegría al dar fluye de un corazón que ha sido cautivado por la gracia de Cristo.

Diezmar y ofrendar con alegría y fidelidad es el reflejo del gobierno de Cristo en nosotros y no del gobierno del dinero  ¿Quién está gobernando en tu vida?

  1. La Suficiencia de Cristo y Nuestra Generosidad

La suficiencia de Cristo transforma nuestra perspectiva sobre el dinero y las posesiones.  

Ya no buscamos seguridad en la acumulación de riquezas, sino en Aquel que es nuestra verdadera riqueza.  

Esta libertad en Cristo nos permite ser generosos sin reservas, entendiendo que el evangelio es costoso para Dios, pero gratuito para nosotros.  

Nuestra generosidad, ya sea el diezmo o más allá, es una respuesta a esa gracia inmerecida.

  1. Sostenimiento de la Obra del Reino

Prácticamente, el diezmo y las ofrendas, también es el medio principal por el cual la congregación local sostiene la obra del Reino de Dios en la Tierra. 

Los fondos permiten:

Sostener a los pastores y encargados 

Que dedican sus vidas al ministerio 

1 Corintios 9:14 Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelioAlquilar o mantener un lugar de reunión   Para la adoración y la enseñanza.

Financiar programas de discipulado, evangelismo y Misiones,   Tanto local como globalmente.

Realizar obras de caridad y servicio a la comunidad,   Demostrando el amor de Cristo.

Cuando un creyente rinde su vida a Cristo, esa rendición abarca todas las áreas, incluyendo sus finanzas. 

El diezmo, y la generosidad en general, es una extensión natural de esa rendición y un medio para participar activamente en el avance del Reino de Dios.

En resumen, en el Nuevo Pacto, el diezmo y las ofrendas, son una expresión de un corazón transformado por Cristo, que da con alegría, gratitud, fe y generosidad, no bajo el peso de la ley, sino impulsado por la gracia y el amor de Aquel que lo dio todo por nosotros

  1. Concepto de Prosperidad

Prosperidad es tener todo cuando Dios nos necesita   Prosperidad es tener todo para lo que Dios quiere. 

Un cristiano prospero es el que puede responder a todo lo que Dios quiere. 

Prosperidad no es tener muchas cosas, eso es materialismo. Y el materialista nunca puede responder a Dios porque el materialismo lo gobierna en su interior. 

Los cristianos prósperos que Dios está levantando son personas que pueden tener poco o mucho, pero tienen todo lo necesario para lo que Dios quiere siempre.

 

CONCLUSIÓN

Al reflexionar sobre este tema tan crucial, recordamos una verdad central del Nuevo Pacto: Cristo es nuestra suficiencia en todas las cosas

Él nos ha liberado de la tiranía del dinero para que podamos servirle con un corazón rendido. 

La administración de nuestras finanzas no es una carga legalista, sino una gloriosa oportunidad para demostrar que nuestra confianza no está en las riquezas de este mundo, sino en las riquezas en gloria de nuestro Señor. 

Que el uso de nuestro dinero sea siempre una respuesta de gozo a la gracia que nos fue dada, reflejando el carácter de nuestro generoso Salvador y avanzando Su Reino en la Tierra por medio de la manifestación del gobierno de Cristo al dar generosamente.

 

 

SOSTENIDO POR CRISTO

Manifestando la vida en Cristo parte 3 ¿Cómo ganar la batalla interior?

“Las batallas se gana primero en mi corazón”
Nosotros invocamos al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, nunca oramos al Dios de Esau, sino al Dios de Jacob por qué Esau fue profano 
Nosotros estamos llenos de deseos, de anhelos, de cosas que anhelamos. Nuestra carne desea y no sabemos cómo resolver esos deseos 
Esaú llegó del campo con un gran deseo: “Él tenía hambre”, Hay gente que no le importa el costo, el precio para satisfacer un deseo. Lo malo no era el hambre, sino la forma que uso para resolverlo vendiendo su primogenitura (Génesis 25:19-34)

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