En Cristo somos Edificados por Su Obediencia

Domingo 03/08/2025

MANIFESTANDO LA VIDA EN CRISTO Parte 21

Filipenses 2:5–11

5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
9 Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,
10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;
11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.


INTRODUCCIÓN

  • Amados hermanos, el libro de Filipenses nos lleva al corazón del Nuevo Pacto: la centralidad de la obediencia de Cristo.

  • En un mundo donde se valora tanto el logro personal y la reputación, Pablo nos muestra que nada de lo nuestro se compara con la incomparable excelencia de lo que Cristo ha hecho por nosotros.

  • Como creyentes nacidos de nuevo, nuestra vida se expresa a través de nuestra rendición a Él, y es Su obediencia la que lo desató todo, poniendo fin a la perversidad y destrucción que el pecado trajo a la humanidad.


PRESENTACIÓN

1) La Obediencia de Cristo: El Fundamento del Evangelio

  • La palabra central en Filipenses es "obediencia", de la cual se desprenden conceptos como comunión, perfección, adoración y ofrenda.

  • Filipenses capítulo 2 nos presenta el modelo perfecto de obediencia: la de Cristo.

  • Desde antes de la fundación del mundo, Dios había "inmolado" a Su Hijo en obediencia al Padre.

  • Esta obediencia de Cristo lo desató todo y puso fin a todo lo malo, perverso y destructivo.

  • Nuestra obediencia, aunque importante, no se compara con la Suya.

  • La nuestra es fruto de Su obra en nosotros y una respuesta de amor.


2) El Peligro de Confiar en la Carne

  • El apóstol Pablo, guiado por el Espíritu Santo, nos lanza una advertencia enérgica:

Filipenses 3:2
"Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos de los mutiladores del cuerpo."

  • Esta es una exhortación contra aquellos que buscan añadir a la obra terminada de Cristo, confiando en méritos humanos.

  • Él contrasta esto con la verdadera identidad de los creyentes:

Filipenses 3:3
"Porque nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne."

  • Pablo mismo, con sus impresionantes credenciales personales – fariseo de fariseos, intachable en cuanto a la justicia de la ley – las consideró "basura" por amor a Cristo:

Filipenses 3:4–8
4 Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más:
5 circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo;
6 en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible.
7 Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo.
8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo.

  • No es malo tener buenas credenciales, pero es sumamente peligroso pensar que Dios hará algo por causa de ellas.

  • Nuestra única y segura dependencia debe ser la obediencia perfecta de Cristo.

Gálatas 2:16
"Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado."


3) La Supremacía del "Mucho Más" en Cristo

  • En Cristo, todo es "mucho más" que cualquier prestigio o legado del primer Adán.

  • La gracia de Dios y el don por la gracia de Jesucristo abundaron mucho más.

  • Cuando el pecado abundó, la gracia sobreabundó.

  • Pablo anhelaba ser hallado en la justicia que es por la fe de Cristo, no en su propia justicia por la ley.

  • La ley nunca perfeccionó a nadie, solo denunció al hombre en su muerte.

Romanos 5:17
"Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia."

Romanos 5:15
"Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo."

Romanos 5:20
"Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia."

Filipenses 3:9
"Y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe."

Romanos 3:20
"Ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado."


CONCLUSIÓN

  • Esta verdad debe arraigarse profundamente en nuestros corazones: nuestra confianza no debe estar en nuestros logros, títulos académicos o reputación personal.

  • Nuestra confianza debe reposar única y exclusivamente en la obediencia perfecta de Cristo.

  • Su obediencia fue para nuestra salvación, y su obediencia se expresa en nosotros y por nosotros para manifestar salvación.

  • Él es nuestra justicia, Él es nuestra vida, Él es nuestro todo.

Colosenses 3:11
"Donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos."

  • Vivir en esta gloriosa verdad nos libera de la carga del esfuerzo humano y nos capacita para servir a Dios en el Espíritu, desde un lugar de rendición absoluta a Su obra consumada en la cruz.

  • Como dice el pasaje clave:

Filipenses 2:9–11
"Se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Y por ello, Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre."

SOSTENIDO POR CRISTO

Manifestando la vida en Cristo parte 3 ¿Cómo ganar la batalla interior?

“Las batallas se gana primero en mi corazón”
Nosotros invocamos al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, nunca oramos al Dios de Esau, sino al Dios de Jacob por qué Esau fue profano 
Nosotros estamos llenos de deseos, de anhelos, de cosas que anhelamos. Nuestra carne desea y no sabemos cómo resolver esos deseos 
Esaú llegó del campo con un gran deseo: “Él tenía hambre”, Hay gente que no le importa el costo, el precio para satisfacer un deseo. Lo malo no era el hambre, sino la forma que uso para resolverlo vendiendo su primogenitura (Génesis 25:19-34)

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