La sexta señal: La Vida Produce Visión Espiritual

Domingo 27/06/2025

MANIFESTANDO LA VIDA EN CRISTO – Parte 17

Juan 9:1–11

1 Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento.
2 Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, este o sus padres, para que haya nacido ciego?
3 Respondió Jesús: No es que pecó este, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él.
4 Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar.
5 Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo.
6 Dicho esto, escupió en tierra, hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo los ojos del ciego,
7 y le dijo: Ve a lavarte en el estanque de Siloé (que traducido es, Enviado). Fue entonces, se lavó y regresó viendo.
8 Entonces los vecinos y los que antes le habían visto que era ciego decían: ¿No es este el que se sentaba y mendigaba?
9 Unos decían: Él es; y otros: A él se parece. Él decía: Yo soy.
10 Y le dijeron: ¿Cómo te fueron abiertos los ojos?
11 Respondió él y dijo: Aquel hombre que se llama Jesús hizo lodo, me untó los ojos, y me dijo: Ve al Siloé y lávate; fui, me lavé y recibí la vista.

(Leer todo el capítulo 9)


INTRODUCCIÓN

  • Retomamos la serie de mensajes sobre las 7 señales que menciona Juan.

  • Hagamos un repaso:

    • Primera señal: La transformación del agua en vino en Caná de Galilea, que nos mostró la naturaleza diferente y superior de la vida que Jesús nos ofrece.

    • Segunda señal: La curación del hijo del oficial del rey, donde aprendimos que esta vida que Cristo trae es una vida eterna, que trasciende el tiempo y la distancia.

    • Tercera señal: La curación del paralítico en el estanque de Betesda, donde vimos el poder de liberación de esta vida. Es una vida de gloriosa libertad, donde la esclavitud es quebrantada y somos verdaderamente libres en Cristo.

    • Cuarta señal: La multiplicación de los panes y peces, donde vimos que Cristo es el pan de vida que realmente satisface al vivirlo y experimentarlo.

    • Quinta señal: Jesús camina sobre el mar, donde aprendimos que la vida en Cristo usa y triunfa frente a todo problema temporal y natural.

  • En esta ocasión, nos centraremos en el capítulo 9, donde vemos la historia de un hombre que nació ciego y fue sanado por Jesús.

  • Pero esta historia es mucho más que un milagro físico; es una profunda revelación sobre la vida divina y la visión espiritual.

  • Es la sexta señal:
    La vida divina produce visión espiritual: ¿ves realmente?


PRESENTACIÓN

1) El Ministerio de Conflicto de Jesús (Juan 9)

  • Comenzamos observando un cambio crucial en el ministerio de Jesús.

  • Desde el milagro de la alimentación de los cinco mil, Jesús entró en una fase de conflicto intenso.

  • No se trataba de pequeñas diferencias, sino de una división profunda y creciente.

  • En Juan 9, esta división se hace aún más clara y categórica, culminando con la expulsión del hombre sanado de la sinagoga.

A) Dos lados definidos:
  • Por un lado, tenemos la religión, la tradición, el sistema histórico y los discípulos de Moisés.

  • Por el otro, la visión espiritual, la revelación, un estado espiritual y los discípulos de Cristo.

  • Observen lo que dicen en el versículo 28: “Tú eres su discípulo, pero nosotros somos discípulos de Moisés.”

  • ¡Qué contraste!

B) El centro del conflicto: La luz a través de la vida
  • Juan 1:4 “En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.”

  • Este es el punto focal de toda esta controversia.

  • ¿De qué lado estamos nosotros hoy?


2) La Desesperanza de la Religión vs. La Esperanza de la Visión Espiritual

  • Este conflicto nos revela una verdad dura, pero necesaria:

A) La desesperanza de la tradición religiosa:
  • Al leer Juan 9, es evidente la desesperanza de aquellos que se aferraban a la religión, la tradición y la ley sin la revelación del Espíritu.

  • El veredicto del Señor Jesús sobre ellos fue claro: “Vuestro pecado permanece.”

  • Es doloroso decirlo, pero la religión sin Cristo puede llevar a una situación de profunda desesperanza espiritual.

B) La maravillosa esperanza del hombre sanado:
  • En contraste, tenemos a este hombre que había sido ciego.

  • Él representa a aquellos que, a pesar de sus limitaciones, pueden decir con convicción:
    “Una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo.”

  • ¡Esta es la esperanza que Jesús ofrece!

  • Una nueva esperanza que irrumpe en la vida cuando nuestros ojos espirituales son abiertos.


3) Ceguera espiritual: la limitación común y la oportunidad de Dios

  • Jesús nos revela que, en un sentido espiritual, todos nacemos ciegos.

  • La ceguera física de este hombre era solo una señal de una ceguera espiritual más profunda que afecta a toda la humanidad.

A) La conciencia de su limitación:
  • El hombre ciego sabía que era ciego.

  • Era consciente de su incapacidad, de su dependencia diaria. Vivía con esa realidad.

B) La autosuficiencia de los religiosos:
  • Los religiosos, por otro lado, vivían en su propio sentido de autosuficiencia, negándose a reconocer su ceguera espiritual.

  • Y aquí está el punto clave: la esperanza o la desesperanza giraban en torno a esta conciencia de la ceguera.


4) Nuestras propias incapacidades: una oportunidad para la gloria de Dios

  • La discapacidad con la que nacemos, sea física o espiritual, es una oportunidad para que obre la soberanía de Dios.

  • Pensemos en Moisés y Jeremías:

Moisés:
Se sintió incapaz, “tardo en el hablar y torpe de lenguaje”. Pero Dios le preguntó: “¿Quién dio la boca al hombre?”
Su debilidad fue la plataforma para la gloria de Dios.

Jeremías:
Dijo: “No sé hablar, porque soy niño.” Y el Señor le respondió: “No digas: soy un niño; porque a todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande.”

  • ¿Cuántas veces nos hemos sentido así? Inadecuados, incapaces para lo que el Señor nos llama.

  • Pero nuestras deficiencias son precisamente la oportunidad para que la gloria de Dios se manifieste a través de nosotros.

  • No se trata de nuestra capacidad, sino de Su poder obrando en nuestra debilidad.

  • La justicia no es nuestra, sino “la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo” (Romanos 3:22).


5) El entrenamiento de los discípulos: del “No puedo” al “Todo lo puedo”

  • Los discípulos de Jesús también pasaron por este proceso de descubrimiento de su propia incapacidad.

  • Recordemos la noche antes de la crucifixión:
    “Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré.”

  • Pero la prueba llegó, y sus esperanzas se desvanecieron en el camino a Emaús:
    “Nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel.”

  • El Día de Pentecostés marcó un antes y un después.
    ¡La gloria de Dios descendió sobre todas sus deficiencias!

  • La vida del Señor Jesús les proporcionó nuevas capacidades.

  • Pedro, que antes negó al Señor, se puso de pie y predicó un sermón lleno de revelación y poder.

Discípulos de Moisés:
Siempre dirán “no puedo”. Están bajo la ley, que resalta nuestra incapacidad.

Verdaderos discípulos de Cristo:
Pueden decir: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13).

  • Este no es solo un concepto. ¡Es el comienzo mismo del Evangelio!

  • La comisión de Pablo fue precisamente esta:
    “Para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz” (Hechos 26:17–18).

  • El primer testimonio de un verdadero cristiano debe ser:
    “Yo era ciego, pero ahora veo.”


6) Una vida progresiva: creciendo en la visión de Cristo

  • La vida en Cristo no es estática; es progresiva.

  • El hombre ciego nos muestra este progreso en su visión de Jesús:

Versículo 11: “Aquel hombre que se llama Jesús.” (Un simple reconocimiento)
Versículo 17: “Que es profeta.” (Una comprensión más profunda)
Versículo 38: “Creo, Señor; y le adoró.” (La revelación plena de Jesús como Dios)

  • Así debe ser nuestra vida:
    “Creced en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo” (2 Pedro 3:18).

  • Este crecimiento viene por el poder de la vida de resurrección en nosotros.


7) La división que provoca la luz: ¿estás dispuesto a pagar el precio?

  • La revelación espiritual siempre provoca hostilidad. La tradición no.

  • La religión ortodoxa no causa problemas, pero si vives en el poder de la vida de resurrección, enfrentarás oposición, muchas veces desde el mundo religioso.

  • Muchos dijeron:
    “Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?”
    “Muchos de sus discípulos volvieron atrás y ya no andaban con él” (Juan 6:60, 66).

  • El Señor busca verdaderos discípulos, aquellos cuyos ojos han sido realmente abiertos.

  • Es un camino costoso, pero de valor eterno.


CONCLUSIÓN

  • ¿Has experimentado la verdadera vida divina en la visión espiritual?

  • ¿Estás dispuesto a que el Señor abra tus ojos por completo, incluso si eso significa enfrentar oposición?

  • Que como el hombre de Juan 9, podamos decir con convicción:
    “Yo era ciego, pero ahora veo.”

  • Que el Señor nos convierta en verdaderos discípulos con ojos espirituales abiertos, para Su gloria y para el avance de Su Reino.

SOSTENIDO POR CRISTO

Manifestando la vida en Cristo parte 3 ¿Cómo ganar la batalla interior?

“Las batallas se gana primero en mi corazón”
Nosotros invocamos al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, nunca oramos al Dios de Esau, sino al Dios de Jacob por qué Esau fue profano 
Nosotros estamos llenos de deseos, de anhelos, de cosas que anhelamos. Nuestra carne desea y no sabemos cómo resolver esos deseos 
Esaú llegó del campo con un gran deseo: “Él tenía hambre”, Hay gente que no le importa el costo, el precio para satisfacer un deseo. Lo malo no era el hambre, sino la forma que uso para resolverlo vendiendo su primogenitura (Génesis 25:19-34)

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