Manifestación del Espíritu Santo
Considerando que el Señor nos ha guiado a declarar año de la manifestación del Espíritu Santo, debemos buscar el cumplimiento de esa promesa.
Una manifestación es un acto que genera un llamado de atención y atrae las miradas de todos los que son afectados por ella. Es decir que si el Espíritu Santo se manifiesta en el cuerpo de Cristo generara impactos a todos alrededor. Pero para que suceda, la manifestación debe generarse en manera individual, cada uno debe experimentar este acto en su vida personal.
Job 42:5: De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven. En el libro de Job, se lee que Job hacia bien las cosas, era obediente a Dios e íntegro, pero después del duro proceso que vivió en este reconoce que antes de ese suceso donde se produjo un quebranto personal, el no conocía verdaderamente a Dios y fue durante el tiempo del proceso donde el Espíritu Santo se le revelo y se manifestó en su vida.
Así como Job, primeramente debemos ser llenos del Espíritu Santo, para que luego Él se manifieste en nosotros y a través de nosotros.
En Hechos 2:1 en adelante, vemos cómo la manifestación del Espíritu Santo se inició con un estruendo que llamo la atención de todos en ese lugar, y después de procesar, llenar y equipar a los que estaban orando, las personas llenas del poder del Espíritu Santo fueron usadas para que el poder de Dios sea notorio y manifestado a la gente que estaba en esa ciudad.
Cuando recibimos la manifestación del Espíritu Santo en nuestras vidas actuamos como lo hizo Pedro, cómo alguien poderoso en obras y palabras, lleno de sabiduría, sin temor, como testigo de Jesús y siendo canal del Poder el Espíritu Santo, y todos estos dones y herramientas, llevadas al servicio de la gente impacta en la sociedad.
Es el año de la MANIFESTACION, dejemos que el Espíritu Santo nos llene. No dejemos de buscar una experiencia personal con Él todos los días, hasta ver su poder manifestarse en nosotros, y generar impactos en nuestros círculos de comunidad.




