¿QUÉ ES SANTIDAD? Parte 7 LIMPIEMONOS DE TODA CONTAMINACION (V)

Domingo 3/10/2021

2 Corintios 7:1 Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios. (RV60)

 

Notamos en la enseñanza de Pablo, de que, para vivir una vida en santidad, el apóstol nos habla de la existencia de Promesas que nos estimulan,  las acciones  que nos corresponde llevar a cabo y la  Herramienta clave que tenemos a disposición para lograrlo.

En la enseñanza de hoy estaremos explicando cuales son las acciones que nos corresponden y qué llevar a cabo para limpiarnos de toda contaminación de carne y de espíritu.

Para el cristiano, la Escritura habla de vivir una vida de santidad como una obligación y no como una opción: “La vida cristiana es santidad”, pero:

¿Cuáles son los  medios para  avanzar en la santificación como creyente en esta vida? ¿Cómo es que se llega a ser más apartado para Dios y separado del pecado?

Para hallar respuestas a las preguntas anteriores, debemos reconocer:

 

1)- La santificación del cristiano y la trinidad.

-Tres agentes poderosos operan juntos para santificar al creyente, produciendo un efecto único y totalmente transformador. Esos tres agentes son las tres personas de la deidad:

  • El Padre provee la santificación final. 1 Tesalonicenses 5:23
  • El Hijo se involucra a sí mismo en la santificación inicial/posicional. Efesios 5:25 y 26
  • El Espíritu provee la santificación inicial/posicional y también la progresiva.

2 Tesalonicenses 2:13

 

2)- El Espíritu Santo es revelado en la biblia como quien provee la santificación práctica y progresiva en el cristiano:

Para examinar la santificación progresiva (exterior) uno necesita recordar la verdad al respecto, en los dos testamentos.

En el AT Dios revela que el Espíritu Santo provee la solución para la impureza proveniente del espíritu humano pecaminoso  Salmos 51:10-12 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí. No me eches de delante de ti, Y no quites de mí tu santo Espíritu. Vuélveme el gozo de tu salvación, Y espíritu noble me sustente.

La confesión, por parte de David, de su pecado involucra una súplica porque el Espíritu de Dios pueda ayudarle en su necesidad de perdón, restauración y santificación.

En el NT Dios no cambia los medios de santificación. En lugar de ello, El aumenta la visibilidad del rol del Espíritu Santo y explica qué se necesita el involucramiento del Espíritu. El Señor explica el fundamento de la santificación en la obra de Cristo y por medio del Espíritu Santo, que le permite a uno vivir una nueva vida.

 

 

 

3)- Participación del espíritu santo en la santificación

La santificación posicional permite a los cristianos obtener la santificación progresiva.

1 Corintios 6:9-11 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,  ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.

 El pasaje anterior muestra la santidad posicional que recibimos los que nacimos de nuevo.

«Ser santificado es ser hecho santo interiormente y ser capaz, en el poder del Espíritu, de vivir una vida recta exteriormente. Antes que una persona sea salva no tiene una naturaleza santa ni la capacidad para una vida santa». (John MacArthur)

 

Es Dios quien vigoriza al creyente para que desee y lleve a cabo la voluntad de Dios. Filipenses 2:12-13  Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor,  porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.

La obra de santificación consiste en “ocuparse” en la salvación de uno (v. 12), buscando del Espíritu Santo, porque por medio de Él, Dios produce el querer y el hacer que constituye la vida santa (v. 13)

La santificación es una obra sobrenatural del Espíritu Santo por medio de la cual Él produce en el creyente “una positiva semejanza a Cristo”. 2 Corintios 3:17 y 18 Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.

En efecto, el Fruto del Espíritu consiste en reproducir en el cristiano las virtudes inherentes al carácter propio del Salvador. Gálatas 5:22-23 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

 

APLICACIÓN

 

 Gálatas 5:24 y 25 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu

 

  • El Espíritu Santo es el agente divino de nuestra santificación, nosotros cooperamos con Él en nuestra santificación progresiva, pero no nos santificamos nosotros mismos.
  • Es imposible para nosotros, diagnosticar el funcionamiento secreto del Espíritu Santo, aunque debemos ser conscientes de nuestra completa dependencia de él
  • Una Santificación bíblica verdadera destaca un sentido de humildad y arrepentimiento, que es la obra del Espíritu Santo.
  • El proceso de la santificación depende de la muerte y resurrección de Cristo, y el poder de la resurrección está disponible para los cristianos a través de la obra del Espíritu Santo.
  • ¡¡El Espíritu de Cristo resucitado vive en nosotros!!
  • ¡¡Vivamos nosotros en santidad por medio del Espíritu Santo que vive en nosotros!!

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