LA RESURRECCIÓN ES JESÚS

Domingo 20/04/2025


Juan 11:25-27

25 Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
26 Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?
27 Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.


INTRODUCCIÓN

  • Hoy nos reunimos para celebrar el fundamento mismo de nuestra fe: la resurrección de Jesucristo.

  • En este día recordamos el pasaje donde Jesús declara: "Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá".

  • El texto central nos presenta una verdad poderosa que transforma nuestra comprensión de la vida, la muerte y la esperanza eterna.

  • A través de la historia de Lázaro, somos testigos no solo del poder de Jesús sobre la muerte, sino también de la revelación de su propia identidad como la resurrección misma.

  • Este mensaje nos desafía a profundizar en nuestra relación con Cristo, a entender que Él no es simplemente alguien que trae resurrección, sino que Él es la resurrección.

  • Exploraremos cómo la resurrección de Lázaro y las palabras de Jesús a Marta nos revelan verdades esenciales sobre la naturaleza de Cristo, la gloria de Dios y la vida eterna que tenemos en Él.


PRESENTACIÓN

1) Lo que le pasó a Lázaro era para que Dios se glorifique

  • Hoy es domingo de resurrección, y en el relato de Juan capítulo 11, lo van a buscar a Jesús diciéndole: "Tu amigo Lázaro está muy enfermo, está a punto de morir". Pero Jesús no fue inmediatamente; Él decidió quedarse dos días más.

  • Y cuando le preguntaron por qué irían a Betania (a pesar de la persecución que ya sufrían), Jesús dijo que era para la gloria de Dios, para que el Hijo sea glorificado.

  • Dios se glorifica en aquello bien difícil que le sucede a una persona que ha “nacido de nuevo”.

2 Corintios 12:9

Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.
Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.

  • La expresión más profunda de Cristo en nosotros comenzará a surgir a partir de los tiempos difíciles que nos toca vivir en esta vida temporal y humana.

1 Pedro 4:12-13

12 Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese,
13 sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría.

  • En la primera parte del versículo 13 dice que debemos gozarnos por ser parte de la manera en que sufrió Cristo.
    Pero ¿cómo podemos vivir ese gozo en los problemas?

A) Sabiendo que somos uno con Cristo, y en Él todo lo que nos acontece tiene como propósito producir una mejor manifestación de Él sobre nosotros. ¡Que lo conozcamos más!

Santiago 1:2-4

2 Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,
3 sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.
4 Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.

  • El texto dice que “la prueba de la fe produce paciencia”, y la paciencia es fruto del Espíritu Santo, es decir, una manifestación del carácter de Cristo.

B) Sabiendo que el gozo incomparable lo disfrutaremos como resultado de la revelación de su gloria (la esencia de lo que Cristo es) en medio de ese proceso.
  • Segunda parte del versículo 13:

“para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría”.

  • Su gloria se revela a partir de pruebas difíciles, porque es allí donde nuestra humanidad se rinde.


2) Jesús no fue a quitar la angustia y el dolor que había en la familia de Lázaro; Él fue a revelarse

  • Cuando Jesús llega a Betania, lugar donde vivía la familia de Lázaro, lo recibe Marta y le dice: "Señor, si hubieses estado aquí, nuestro hermano Lázaro no habría muerto".

  • Jesús no le contesta diciéndole “quédate tranquila, no sufras, yo tengo poder para resucitar a tu hermano Lázaro. Hoy se terminará ese dolor que sienten ustedes, por eso lo voy a resucitar para que estén bien y se les pase el mal momento”. ¡Jesús no dice eso!

  • No lo dice porque el Dios en el que decimos creer no atiende asuntos. No atiende las incidencias que producen las circunstancias de la vida.

  • Lo que movió a Jesús a ir fue que Dios sea glorificado, que Él mismo sea revelado.

  • Dios utiliza las circunstancias e incidentes de la vida para revelarse a sus hijos, y para que sus hijos lo conozcan mejor. Eso solo se produce por revelación.

Juan 17:3

Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.

  • Las Escrituras no presentan la idea de que Dios cause problemas específicamente para revelar a Cristo a los creyentes. Más bien, muestran que, en medio de las pruebas y aflicciones, los creyentes pueden experimentar y comprender mejor a Cristo, quien también sufrió y venció.

  • Los problemas pueden crear un contexto donde la gracia y la persona de Cristo se hacen más evidentes en la vida de sus seguidores.

  • Es por ello que, frente a circunstancias y problemas difíciles, no vamos a quedarnos solo con que Dios tiene poder para solucionarlos (eso no se discute); por el contrario, enfoquémonos en poder ver cómo Cristo se quiere revelar en nosotros usando esa situación.


3) Jesús le dijo a Marta, la hermana de Lázaro, que Él era la resurrección

Juan 11:25-27

25 Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
26 Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?
27 Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.

A) La resurrección no es un evento, es una persona: ¡Es Jesús!
  • Él dijo: “Yo soy la resurrección”. Esto cambia absolutamente todo.

  • Porque, en definitiva, lo que dice toda la doctrina apostólica es que el Evangelio no es un mensaje, es una persona. La buena noticia es una persona.

  • Dios no nos dio salvación, redención, no nos dio perdón, gozo, amor; nos dio a su Hijo, en quien está la salvación, la redención, el perdón, el gozo, el amor. ¡Todo Él es!

Efesios 1:23b

…la plenitud de aquel que todo lo llena en todo.

B) Jesús se reveló como la Resurrección
  • Lo más notable de lo sucedido en Betania no fue que Lázaro haya resucitado, sino que Cristo se reveló como la Resurrección.

  • Él lo había dicho: que en lo sucedido con su amigo Lázaro, Dios se glorificaría.

  • ¿Cómo se glorificó? Revelando a Jesús como la Resurrección. La resurrección de Lázaro fue una consecuencia necesaria de dicha revelación.

  • En la Biblia hay ocho resurrecciones mencionadas aparte de Lázaro y Jesús:

    1. El hijo de la viuda en Sarepta (1 Reyes 17:17-24 - Elías)

    2. El hijo de la sunamita (2 Reyes 4:18-37 - Eliseo)

    3. El hombre resucitado por los huesos de Eliseo (2 Reyes 13:20-21)

    4. El hijo de la viuda en Naín (Lucas 7:11-17 - Jesús)

    5. La hija de Jairo (Marcos 5:21-43; Lucas 8:40-56; Mateo 9:18-26 - Jesús)

    6. Los santos en Jerusalén (Mateo 27:51-53)

    7. Tabita (Dorcas) (Hechos 9:36-42 - Pedro)

    8. Eutico (Hechos 20:7-12 - Pablo)

  • En ninguna de ellas Dios se glorificó como lo hizo en la resurrección de Lázaro, porque en esta Jesús se reveló como la Resurrección.

  • Si seguimos leyendo el capítulo 11 de Juan, vemos en el versículo 39 que Jesús dijo: “Quiten la piedra”. Marta, la hermana del que había muerto, dijo al Señor: “Hiede ya”, o sea, tiene olor a podrido. Ya hace 4 días que murió.

  • ¿Y Jesús qué le dijo? ¿Te acordás que yo te pregunté si creías? ¿Te acordás? “¿Crees esto?”

  • Porque si crees, vas a ver la gloria de Dios.

  • ¿Qué debía creer Marta? ¿Que Jesús resucitaría a Lázaro o que Jesús era la resurrección?

  • Marta debía creer que Jesús era la resurrección.

  • Elías, Eliseo, Pedro y Pablo fueron usados para resucitar personas porque Jesús es la Resurrección.

  • Marta vio la gloria de Dios porque creyó que Jesús es la Resurrección.

  • ¿Dónde vio la gloria? En Jesús que resucitó a Lázaro, no en Lázaro que fue resucitado.

  • La gloria de Dios está en la revelación de quién es Cristo y en enfocarnos en su persona, no en los milagros que suceden cuando su persona se manifiesta.

Ejemplo: la transfiguración
Mateo 17:1-5

1 Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto;
2 y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz.
3 Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.
4 Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías.
5 Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.

  • Jesús llevó a Pedro, Jacobo y Juan a un lugar apartado para revelar quién era Él en esencia, pero los discípulos se quedaron conectados a lo que sucedió en la revelación y no con la revelación de Jesús.

  • El Padre no tiene absolutamente nada para ofrecer a nadie fuera de su Hijo, porque todo nos lo dio en su Hijo.

  • Esta es la gran noticia: ¡La resurrección no es un evento, es una persona! ¡Cristo es la resurrección!

  • Y cuando uno entiende esto, claro, todo el Evangelio se acomoda. Y empezamos a entender muchas cosas, ¿verdad?

C) Jesús es la resurrección porque Él es la vida
  • Porque Dios no nos dio vida, Dios nos dio a su Hijo.

Juan 14:6

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

1 Juan 5:12

El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.

  • Lo que Dios tenía que proveer, ya lo proveyó en su propio Hijo.

  • Y los que estamos en Cristo estamos completos en Él.

D) Jesús no resucitó en el sentido de que lo mataron y volvió a vivir. Jesús resucitó en el sentido de que Él es la vida. Él entregó su vida por amor a las personas y volvió a tomar su vida para salvación de las personas y para condenación del diablo.

Juan 10:17-18

17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar.
18 Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.

Hebreos 2:14-15

14 Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo,
15 y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.

  • Era necesario que Jesús muriera, porque la paga del pecado es muerte. Pero no lo mataron.

  • Siendo la vida, no podían hacerlo; Él entregó su vida y resucitó porque, siendo la vida, la volvió a tomar.

  • ¡Eso celebramos hoy!

  • ¡Celebramos que Jesús es la resurrección! ¡El triunfo eterno sobre el diablo y el pecado!


APLICACIÓN

  • Desde la eternidad, el Cordero de Dios fue inmolado.

  • Primero estuvo nuestra salvación, primero estuvo la vida, desde la eternidad estuvo la resurrección.

  • Después vino Satanás, después vino la rebelión y el pecado, después vino la muerte.

  • Y cuando se manifestó lo que siempre estuvo, lo que surgió después se desvaneció.

  • Se manifestó Cristo: nuestra salvación, nuestra vida y resurrección.

  • Y entonces se desvaneció el pecado, la muerte y el poder del diablo.

  • Todo lo primero y eterno se manifestó en la crucifixión, se consolidó en la resurrección y se estableció en nosotros a partir de Pentecostés.

SOSTENIDO POR CRISTO

Manifestando la vida en Cristo parte 3 ¿Cómo ganar la batalla interior?

“Las batallas se gana primero en mi corazón”
Nosotros invocamos al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, nunca oramos al Dios de Esau, sino al Dios de Jacob por qué Esau fue profano 
Nosotros estamos llenos de deseos, de anhelos, de cosas que anhelamos. Nuestra carne desea y no sabemos cómo resolver esos deseos 
Esaú llegó del campo con un gran deseo: “Él tenía hambre”, Hay gente que no le importa el costo, el precio para satisfacer un deseo. Lo malo no era el hambre, sino la forma que uso para resolverlo vendiendo su primogenitura (Génesis 25:19-34)

DIOS ES MI PASTOR

DIMENSION DEL ESPIRITU SANTO

COMO CONTACTARME

Como llegar

© 2020 MultimeDios CVC. Todos los derechos reservados.