FIRMES EN LA LIBERTAD DE CRISTO Parte 2: Libertad del Pecado
Gálatas 5:1 Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. (RV60)
Juan 8:34 Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado (RV60)
Ningún ser humano es totalmente libre para hacer lo que quiere. Toda persona es limitada o esclavizada por alguien o algo. Nadie es autónomo, solo Dios es verdaderamente libre.
Todo el mundo es un esclavo en el sentido espiritual, o somos esclavos del pecado, que es nuestro estado natural, o somos esclavos de Cristo.
Solo en Cristo podemos disfrutar de la verdadera libertad, solo Él puede liberarnos de la esclavitud, porque Él pagó el precio para redimirnos y darnos libertad del pecado.
Redimir significa “comprar la liberación pagando un rescate” o “poner en libertad pagando un precio”. Para los griegos, esta palabra era también el término técnico de pagar dinero para comprar de nuevo a un prisionero de guerra. ¡Dios tuvo que pagar el precio de rescate por ti! ¡Y por mí!
Acudiendo a Cristo se puede dejar de estar como esclavo del pecado, porque Él ya pagó el precio para ser tu dueño y darte verdadera libertad.
El precio de la redención no fue pagado con metales valiosos, como el oro y la plata, el rescate que Dios pagó para salvarnos fue dar a Su propio Hijo, a que muriera en la cruz, y resucitara de entre los muertos.
1ªPedro 1:18 y 19: sabiendo que no fuisteis redimidos de vuestra vana manera de vivir heredada de vuestros padres con cosas perecederas como oro o plata, sino con sangre preciosa, como de un cordero sin tacha y sin mancha, la sangre de Cristo (LBLA)
En la antigüedad la condición de esclavitud era hasta la muerte, solo la muerte lo liberaba. El nuevo nacimiento nos libera de la esclavitud del pecado ya que el viejo hombre, que era el esclavo, muere
Romanos 6:2-11 ¡De ningún modo! Nosotros, que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Por tanto, hemos sido sepultados con Él por medio del bautismo para muerte, a fin de que como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida. Porque si hemos sido unidos a Él en la semejanza de su muerte, ciertamente lo seremos también en la semejanza de su resurrección, sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado con Él, para que nuestro cuerpo de pecado fuera destruido, a fin de que ya no seamos esclavos del pecado; porque el que ha muerto, ha sido libertado del pecado. Y si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con Él, sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de entre los muertos, no volverá a morir; ya la muerte no tiene dominio sobre Él. Porque en cuanto Él murió, murió al pecado de una vez para siempre; pero en cuanto vive, vive para Dios. Así también vosotros, consideraos muertos para el pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús. (LBLA)
2 Corintios 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron; he aquí, son hechas nuevas (LBLA)
El nuevo nacimiento es la obra de regeneración que produce el Espíritu Santo en el que cree.
Tito 3:5 Él nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino conforme a su misericordia, por medio del lavamiento de la regeneración y la renovación por el Espíritu (LBLA)
Efesios 2:8 y 9 “Por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe".
Quien es salvo, ha nacido de nuevo y ha sido renovado por el Espíritu, pero este acto solo se da al confiar en Jesucristo, quien pagó el castigo del pecado al morir en la cruz, y al resucitar venciendo la muerte; se logra cuando me rindo a Cristo y con arrepentimiento reconozco que no puedo vivir solo, que soy esclavo del pecado y que necesito de su vida, poder y señorío para ser transformado.
Así que para vivir en libertad del yugo de la esclavitud del pecado es necesario:
- Creer en Cristo y su obra redentora
- Experimentar arrepentimiento de la vida pecaminosa.
- Recibir por fe el regalo del perdón y de la salvación que Dios le ofrece, disfrutando profundamente su amor y su aceptación.
- Reeducar la mente con la palabra de Dios, aprendiendo todo lo nuevo de la vida en libertad y desaprendiendiendo todo lo viejo de la vida en esclavitud.
- Buscar ser lleno, o sea gobernado, por el Espíritu Santo cada día.
- Mantener sensibilidad frente a Dios, reconociendo de forma inmediata cada vez que se peca, y buscando su perdón y santidad.
- Pertenecer a una comunidad de fe, donde se pueda interactuar con personas redimidas para ser discipulado y a la vez desarrollarse en los propósitos de Dios
- Relacionarse con Dios sobre la base del amor, disfrutando de su paternidad para profundizar cada día la identidad de hijo de Dios.
El Pecado nos esclaviza, pero Cristo nos hace libres de la esclavitud del pecado para que podamos agradar a Dios.




