ENTERO O QUEBRADO Parte 2
2 Corintios 12.6-10 Sin embargo, si quisiera gloriarme, no sería insensato, porque diría la verdad; pero lo dejo, para que nadie piense de mí más de lo que en mí ve, u oye de mí. Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte (RV60)
Dios nos quebranta para que seamos útiles en su reino, así como las uvas se prensan para hacer vino y el trigo se muele para hacer pan, Dios quebranta nuestra terquedad para transformarnos en personas útiles en sus manos.
Al estudiar las Sagradas Escrituras encontramos que actuó en las vidas de hombres y mujeres a fin de transformarles en la clase de personas que Él deseaba y prepararles para el servicio al que Él les había llamado (He 11).
EL PRINCIPIO DEL QUEBRANTAMIENTO
Sin quebrantamiento no hay manifestación de nuestro Hombre Interior. El quebrantamiento es el método de Dios para resolver el problema de nuestra tendencia a actuar independientemente de Él.
Pablo utiliza el término “carne”, es la asociación del alma y el cuerpo (hombre exterior) para actuar independientemente de Dios. En un momento u otro todos los creyentes estamos expuestos a caer en esa tentación. No importa hasta dónde ha llegado nuestra entrega a Él, siempre lucharemos con ella. El conflicto entre “hombre interior” con el “hombre exterior”. No debe sorprendernos, entonces, que el mismo apóstol Pablo haya relatado su experiencia personal a este respecto. 2 Corintios 12.6-10
¿Hay algún área de tu vida en la que te das cuenta de que no eres consecuente a una entrega total y consagrada? ¡En esa área Dios tendrá que lidiar en tu vida!!
Un hermoso caballo, fuerte y musculoso, no será útil hasta que alguien pueda domarlo. Y domarlo es que alguien lo pueda montar hasta quebrantar su voluntad y el caballo dejarse conducir por el jinete. Seguirá siendo fuerte y sano, pero ahora respondiendo al jinete.
Algo similar ocurre en el quebrantamiento. Dios trabaja en esas áreas donde no pensamos como El. Nos llevara a un punto hasta donde estaremos sumiso a su voluntad y propósito. Dios no quebranta nuestro espíritu sino nuestra voluntad.
LO QUE NO ES EL QUEBRANTAMIENTO
Es preciso que entendamos que Dios no desea desalentarnos sino brindarnos la oportunidad de experimentar el privilegio de ser verdaderos seguidores de Cristo si rendimos a Él nuestra voluntad. Esto implica tres aspectos claves:
A)- El quebrantamiento no es disciplina.
B)- El quebrantamiento no tiene como mirar el presente, sino el futuro. El quebrantamiento no se enfoca en el pecado actual (de eso se encarga la disciplina de Dios) sino de las actitudes y pensamientos que impedirán en el futuro ser lo que Dios desea que cada uno sea.
Cuando fuimos salvos Él envió al Espíritu Santo a morar en nosotros a fin de que sujetemos nuestra voluntad a la suya, que Cristo lleve a cabo su vida por medio de nosotros, que nosotros ejecutemos sus planes y que influyamos en los que nos rodean.
El quebrantamiento confronta actitudes (basados en pensamientos) que afectaran nuestro desarrollo dentro del plan de Dios para nosotros.
C)- El quebrantamiento no es castigo. El castigo es el accionar de Dios para los que han rechazado su mensaje, para los incrédulos que lo negaron.
EL PROCESO DEL QUEBRANTAMIENTO
Dios se enfoca en aspectos de nuestras actitudes que debemos corregir. Una actitud es la manera en que estamos dispuestos a comportarnos y actuar.
Por ejemplo, en la vida de Moisés, de Pedro y de Pablo, Él tuvo que eliminar sus actitudes destructivas antes de utilizarlos para actuar por medio de ellos.
a)- En el caso de Moisés, Dios no escogió a un militar para liberar a su pueblo de la esclavitud egipcia sino a un pastor de ovejas. Por ello durante 40 años tuvo que aprender a sortear los rigores de la vida en un desierto desolado hasta que el “militar dentro suyo” sea domado. Él arregló las circunstancias que le enseñaron a ser obediente para ser el caudillo que liberara a ese pueblo.
b)- En el caso de Pedro, en repetidas ocasiones Pedro demostró ser impulsivo y el Señor Jesús tuvo que corregirlo (Mt 14.24-31 caminar en las aguas; 26.33-35 dijo que nunca se escandalizaría de Jesús; Lc 22 54-62 negó a Jesús y lloro amargamente; Jn 13.5- 10 lávame todo, no solo los pies; 18.1-11 corto la oreja de Malco).
El Señor aumentó la presión a fin de que Pedro llegara a ser líder en la iglesia y predicador poderoso el día de Pentecostés (Hch 2.14-47).
c)- En el caso de Pablo, Por su parte, Pablo tenía motivos para enorgullecerse como fariseo destacado, verdadero erudito, así como denodado misionero que predicó el evangelio en el periodo inmediato a la resurrección de Cristo sufriendo persecución, azotes, encarcelamientos e innumerables sufrimientos (2 Co 11.22-33).
Pero también llegó el momento en el que declaró: “…para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado (por Dios) un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera” (2 Co 12.7).
Lo mismo sucede con nosotros: podremos ser instrumentos útiles para Dios solo si le obedecemos. Gracias a su amor Él permite que surjan dificultades en nuestra familia, nuestras finanzas o nuestra salud a fin de que lleguemos a la madurez espiritual que sea efectiva en su Reino.
¿Cuáles SON LOS FACTORES QUE NOS LLEVAN A RESISTIR AL PROCESO DEL QUEBRANTAMIENTO?
Debemos reconocer que nos negamos a pesar del quebrantamiento porque somos presa de:
A)- Orgullo. Deseamos hacer nuestra voluntad.
B)- Ignorancia. Nadie nos ha enseñado el verdadero significado del quebrantamiento.
C)- Temor. Nos imaginamos que Dios nos ordenará hacer las cosas más desagradables.
D)- Actividades y cosas. Nos involucramos en situaciones de las que parece imposible desligarnos, ligados con cosas y actividades.
E)- Relaciones nocivas. Elegimos cualquier otra persona y no a Dios.
F)- Rebeldía. Escogemos actuar a nuestra manera.
G)- Hábitos pecaminosos. El pecado nos atrapa y no podemos escapar de sus garras.
CONSECUENCIAS DE REHUSARNOS A SER QUEBRANTADOS
A)- Obstaculizamos nuestra relación con el Señor.
B)- Posponemos el cumplimiento de la voluntad de Dios en nuestras vidas.
C)- Hacemos sufrir a nuestros seres queridos.
D)- Limitamos el poder de Dios para usarnos.
E)- Dios podría hacernos a un lado.
CONCLUSIÓN:
¿Qué nos impide ser usados por el Señor?
Sometámonos al proceso del quebrantamiento y dejemos que Dios nos lo indique y que nos controle totalmente.
Entonces podremos experimentar muchas cosas maravillosas que Él tiene reservadas para quienes desean ser vasijas útiles en sus manos.
¿Entero o quebrado?, la respuesta es quebrado
Quebrado en nuestra voluntad para ser sumisos a la voluntad de Dios en todo.




