DESLIZARSE O CORRER Parte 2
Hebreos 2:1 Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos alas cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. (RV60)
Hebreos 12:1-2 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, 2puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe… (RV60)
Hoy estaremos compartiendo acerca de vivir la vida cristiana como una carrera. ¡No hay que deslizarse, hay que correr!
La carrera no es de velocidad, nos es de 100m. Llano, y es un largo maratón.
Si se les corre con inteligencia y buena preparación, son ideales para ir mucho más rápido.
Tres características básicas de un maratonistas para llegar a la meta y ganar esa carrera:
1-Prepararse física y mentalmente durante el entrenamiento. 2-Disfrutar el recorrido sin pensar en el tiempo. 3-Recordar mantener su propio ritmo.
En la vida espiritual tenemos una mezcla figurada de todos los escenarios, y en todas ellas hay que mantener las tres características básicas: Preparaseespiritualmente con: palabra, oración, adoración y formación del carácter. 2-Disfrutar el día a día, sabiendo de que Dios está con nosotros. 3-Mantener el ritmo en el servicio y el ministerio. (Persistencia, perseverancia y repetición)
Hebreos 12:1-2
- SER ANIMADOS POR EL TESTIMONIO DE LOS QUE YA LA CORRIERON:
Vr.1: “Por tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro, tan gran nube de testigos….” (LBLA)
Los cristianos estamos en un estadio donde tenemos una gran nube de testigos, hombres y mujeres que perseveraron y que fueron fieles, eso nos animan. No solamente los que menciona el capítulo 11:33-40, sino también aquellas personas que nos dejaron el ejemplo (un familiar, líder, mentor, Pastor, misionero, ese amigo). El mejor ejemplo: “Jesús”, quien soporto todo tipo de hostilidad, aun la muerte venciéndola en la resurrección. VER.2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe…
- Estar “LIVIANOS” PARA LA CARRERA: Vr.1: “despojémonos también de todo el peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve…” (LBLA)
- Términos que se ven en el texto:
Despojar: -Acción de quitarse algo.
Privar a uno de lo que tiene, quitar algo, desposeerse voluntariamente de una cosa.
Asediar: es cercar un lugar para impedir que salgan los que están en el o que reciben socorro de fuera, molestar o insistir sin descanso.
-En la LBLA lo menciona como “envolver fácilmente”, y así como un corredor no puede correr, envuelto en una túnica o sabana. Lo mismo pasa con el cristiano, no puede correr envuelto en pesos y pecado.
- ¿Cuáles son los “pesos” de los cuales se debe despojarse?
. Los pesos representan una carga insostenible para una persona. Cuestiones negativas que se vive del pasado o el presente:
Heridas, golpes, sufrimientos, enojos, discordias, rencores, sentido de soledad, de fracaso, de inferioridad, escasez. Quejas, amargura, enfermedad, temor, sentido de condenación. Cansancio, falta de motivación, pensamientos pecaminosos.
Los pesos también están representados por cosas aparentemente positivas, pero que influyen para mal a nuestro ego.
Hay que rendirlas u ofrendarlos a Dios: -Triunfos y glorias pasados, abundancia, salud, prosperidad. -Posiciones alcanzadas, reconocimientos. -Entretenimientos, ocupaciones y distracciones terrenales.
- ¿Cuáles son los “pecados” de los cuales debemos despojarnos?
Son esos pecados que junto a los “pesos”, tan fácil nos envuelve y nos “ata”, impidiendo que corramos. Rencor, distracción, ansiedad, afán, orgullo espiritual, vanagloria, pecados morales, espirituales y pecados sociales (robos, mentiras, violencia) Murmuración, dudas. Inconstancias, falta de fe.
- Tener autodisciplina
Vr.1: y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante (LBLA)
1 Corintios 9:24-27. Pablo utiliza cuatro palabras para ilustrar el andar victorioso del cristiano: a. Carrera, b. Batalla, c. Lucha y d. Pelear. Todas ellas exigen preparación, un esfuerzo.
1 Corintios 9.24. Correr con paciencia indica correr con confianza, es no caer en la desesperación o en la ansiedad. Cristo corre con nosotros, tenemos victoria asegurada.
Juan 16:33.
¿Cuál es el propósito de la carrera que corremos?
El Apóstol Pablo lo explica en tres pasajes bíblicos:
Hechos 20:24… No me preocupa si tengo que morir. Lo que sí quiero es tener la satisfacción de haber anunciado la buena noticia del amor de Dios, como me lo ordeno el Señor Jesús.
Filipenses 3:12-14… 12 Con esto no quiero decir que yo haya logrado ya hacer todo lo que les he dicho, ni tampoco que ya sea yo perfecto. Pero si puedo decir que sigo adelante, luchando por alcanzar esa meta, pues para eso me salvo Jesucristo. 13 Hermanos, yo sé muy bien que todavía no he alcanzado la meta; pero he decidido no fijarme en lo que ya he recorrido, sino que ahora me concentro en lo que me falta por recorrer. 14 Así que sigo adelante, hacia la meta, para llevarme el premio que Dios nos llama a recibir por medio de Jesucristo.
2 Timoteo 4:6-8… 6 Ya falta poco para que yo muera, y mi muerte será mi ofrenda a Dios. 7 He luchado por obedecer a Dios en todo, y lo he logrado; he llegado a la meta, y en ningún momento he dejado de confiar en Dios. 8 Sé que Dios es un juez justo y que, cuando juzgue a todos, me dará una corona como premio a mi obediencia. Y no solo a mí me la dará, sino también a todos los que esperan con ansias su regreso.
Pablo quería terminar sus días de esta carrera:
Con gozo. Cumpliendo totalmente el ministerio encomendado a él, Recibiendo la recompensa que viene de Dios. ¡No debemos deslizarnos, debemos correr! Corramos de tal manera que obtengamos el premio.




