DESCANSAR NO ES PASIVIDAD ES FE
Mateo 11:28–29
“28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas”
INTRODUCCIÓN
Muchos creyentes piensan que descansar es:
- aflojar
- dejar de orar
- dejar de servir
- perder compromiso espiritual
Pero en el Reino de Dios, descansar no es abandonar la vida cristiana.
Es cambiar la fuente desde donde la vivimos.
Descansar no es dejar de caminar.
Es dejar de cargar.
Jesús no dijo: “Esfuércense más”.
Dijo: “Vengan a mí, yo les haré descansar”.
El descanso del que habla Jesús no es físico.
Es descanso del alma.
- descanso de la autoexigencia
- descanso del esfuerzo espiritual
- descanso de intentar sostener la relación con Dios por nuestras fuerzas
PRESENTACIÓN
I. EL DESCANSO ES ENTRAR EN UNA OBRA TERMINADA
El descanso cristiano no se produce, se recibe.
No se logra, se entra.
Hebreos 4:10
“Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.”
Reposar de nuestras obras no significa dejar de hacer,
sino dejar de intentar agradar a Dios con nuestras fuerzas.
Significa descansar de:
- la autojustificación
- la autosuficiencia
- la autoexigencia
El descanso comienza cuando entendemos que Cristo ya hizo lo necesario.
Hebreos 4:3
“Pero los que hemos creído entramos en el reposo.”
No dice: los que se esforzaron.
Dice: los que creyeron.
El descanso es una experiencia de fe.
II. LA FE VERDADERA PRODUCE REPOSO INTERIOR
La fe no produce tensión. Produce paz.
Romanos 5:1
“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.”
La paz con Dios no es una meta futura.
Es una realidad presente.
Efesios 1:6
“…nos hizo aceptos en el Amado.”
La aceptación no es progresiva. Es completa.
Hebreos 10:19–22
“19 Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, 20 por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, 21 y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, 22 acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.”
Entramos por la obra de Cristo, no por desempeño.
III. DESCANSAR ES VIVIR DESDE LO QUE CRISTO YA HIZO
El descanso tiene un punto concreto: la cruz.
Juan 19:30
“Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.”
Consumado es significa:
- la deuda fue cancelada
- la justicia fue satisfecha
- la reconciliación fue lograda
- la aceptación fue establecida
Vivimos desde una aprobación ya obtenida.
Colosenses 2:13–14
“13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, 14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz”
Ahora:
- oramos desde la comunión
- servimos desde la vida
- ayunamos desde la dependencia
No desde la presión.
IV. DESCANSAR NO ES PASIVIDAD, ES DEPENDENCIA ACTIVA
Descansar no es no hacer nada.
Es no vivir desde uno mismo.
Jesús es el modelo:
Juan 5:19
“No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre…”
Vivía en dependencia perfecta.
Gálatas 2:20
“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí…”
La vida cristiana no es esfuerzo humano…
es Cristo viviendo en nosotros.
APLICACIÓN
Descansar en Cristo implica soltar:
- el control
- el miedo
- el mérito espiritual
Y aprender a confiar en:
- su justicia
- su obra
- su presencia en nosotros
Isaías 26:3
“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.”
La paz no es ausencia de problemas.
Es evidencia de confianza.
Preguntas para el corazón
- ¿Estoy sosteniendo mi relación con Dios o descansando en Cristo?
- ¿Sirvo desde presión o desde comunión?
- ¿Mi oración nace del esfuerzo o del descanso?
La fe no es esfuerzo espiritual.
Es rendición confiada.
CONCLUSIÓN
Descansar no es pasividad.
Es vivir cada día desde esta verdad:
Cristo es mi reposo.
Manifestando la vida en Cristo parte 3 ¿Cómo ganar la batalla interior?
Nosotros invocamos al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, nunca oramos al Dios de Esau, sino al Dios de Jacob por qué Esau fue profano
Nosotros estamos llenos de deseos, de anhelos, de cosas que anhelamos. Nuestra carne desea y no sabemos cómo resolver esos deseos
Esaú llegó del campo con un gran deseo: “Él tenía hambre”, Hay gente que no le importa el costo, el precio para satisfacer un deseo. Lo malo no era el hambre, sino la forma que uso para resolverlo vendiendo su primogenitura (Génesis 25:19-34)




