ADMINISTRACION Y FE Parte 1
Salmos 128:1-2 1 Dichosos todos los que temen al Señor, los que van por sus caminos. 2 Lo que ganes con tus manos, eso comerás; gozarás de dicha y prosperidad (NVI)
-Estos textos comienzan y terminan con hermosas afirmaciones para nosotros en este tiempo económicamente difícil.
-Esas afirmaciones son: “Dichosos” y “gozaras de dicha y prosperidad”
-Pero en la sección intermedia a esas afirmaciones, aparece la causa que las origina: “…. Todos los que temen al Señor, los que van por sus caminos”
-La administración financiera es la disciplina que se encarga de planear, organizar y controlar la distribución de los recursos económicos de tu familia y negocio, en pro de generar una mayor rentabilidad o beneficios
-Pero el problema principal que tenemos, como iglesia, es que la gran mayoría ignora los criterios bíblicos al momento de tomar decisiones financieras.
-Sin embargo, si nosotros queremos tener un pueblo financieramente sano, debemos empezar a hacer las cosas de una forma diferente.
-La única manera de mejorar nuestra situación económica actual es el movernos hacia un nivel de ideas y valores más altos de aquél nivel de ideas y valores que nos llevó hasta el lugar en el que nos encontramos hoy en día…
-Mi recomendación es que incluya estos temas en sus lecturas y estudios bíblicos de cabecera, con la misma naturaleza con la que usted habla de la importancia sobre leer la Biblia todos los días, orar con regularidad y asistir al templo consistentemente.
-Las enseñanzas sobre la mayordomía deben que debemos aprender en forma regular y natural.
Siete enseñanzas claves sobre administración bíblica:
1)- Dios es el Dueño, nosotros somos Sus administradores.
2)- Dios requiere fidelidad de nosotros.
3)- Un administrador fiel vive ordenadamente -tiene un plan.
4)- Un administrador fiel es esclavo de Jesucristo, no de los acreedores.
5)- Un administrador fiel vive en integridad.
6)- Un administrador fiel es generoso.
7)- Un administrador fiel mira hacia el futuro –el suyo y el de sus herederos.
1)- DIOS ES EL DUEÑO, NOSOTROS SOMOS SUS ADMINISTRADORES.
Salmos 24:1-2 1 Crónicas 29: 11-12
a)- Este es el mismo corazón y centro de la enseñanza bíblica sobre administración financiera y fe.
b)- ¿Alcanza con saber, o se debe saber y vivir este principio?
-Todo el mundo le va a decir que sabe perfectamente éste principio: Dios es el Dueño de todo lo que tenemos. Sin embargo, la verdad es que muy pocos creyentes realmente viven lo que dicen creer.
-Si Dios es el Dueño, entonces eso tiene implicaciones al momento de tener que tomar decisiones económicas. Ya no le estaré preguntando a Dios: “Señor, ¿Qué quieres que haga con mi dinero?” Ahora le estaré preguntando: “Señor, ¿Qué quieres que haga con Tu dinero?”
-El mensaje es claro: “tenemos un Creador y Él nos encomendó el planeta en el que vivimos para administrarlo”
-Cuando aplicamos este principio a nuestra vida diaria, nos damos cuenta de que a cada uno de nosotros se nos ha encomendado:
-Una cierta cantidad de días para vivir.
-Una cierta cantidad de amigos y familia que atender.
-Un determinado número de bienes materiales (sean pocos o muchos) que debemos administrar.
c)- ¿Cuál es la diferencia entre ser un dueño y ser un administrador?
-La gran diferencia entre ser dueños y ser administradores: “El dueño está emocionalmente apegado a sus posesiones. El administrador está emocionalmente desprendido de las cosas materiales que maneja”
-La Palabra de Dios nos indica que tenemos que aprender a ser administradores o ‘mayordomos’ de las cosas que tenemos, pero la mayoría de la gente se ve a sí mismas como dueñas.
1º Timoteo 6:10
-Esta es, a veces, la diferencia entre la vida y la muerte económica.”
2)- DIOS REQUIERE NUESTRA FIDELIDAD COMO ADMINISTRADOR.
1 Corintios 4:2 Proverbios 3:5
-Lo más importante en nuestras vidas es serle fiel a Jesucristo.
Éxodo 23:8 Deuteronomio 16:19 Proverbios 15:27 Proverbios 17:23
-Cuando nos ofrecen un negocio magnífico, pero nuestro socio no conoce al Señor como su Salvador, sabemos decir que “no” antes de estar atado en yugo desigual con el incrédulo.
-Es fácil hablar de fidelidad. Mucho más difícil es vivir fielmente y en obediencia cada día.
-Nos falta madurez de carácter para ejercer una fe sólida en la Palabra de Dios y en Dios mismo y creerle que, a pesar de todo y sobre todo, Él es capaz de llamar a lo que no es a que sea y puede hacer que todo lo que nos pase redunde para nuestro bien.
3)- UN FIEL ADMINISTRADOR VIVE ORDENADAMENTE – TIENE UN PLAN.
-Proverbios 21:5 -Lucas 14:28 y 29 -1 Corintios 14:40
-Es importantísimo que ahora que somos de Cristo vivamos una vida ordenada.
-Si queremos gozar de sanidad financiera, entonces debemos estar seguros de que cada familia funciona con un Plan de Control de Gastos.




